La cita del 20 de mayo con el HOMBRE DEL TATUAJE

EN CONSTRUCCIÓN…

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‘Sólo necesito una cama y una ventana’

(SMS)

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Las ventanas de un hotel

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Buscando unas ventanas… ¿cómo te apetecen? ¿así? ¿qué se vea todo lo que ocurre? Trato de dar con alguna que te guste… pero no sé cómo de cómodas te parecen estas… a mí me encantan porque nos imagino perfectamente ahí pero y ¿tú? … ¿te ves en ellas? ¿o prefieres algún otro tipo de ventana? ¿Has visto tú alguna que te guste?

(Respuesta vía bitácora)

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26 Respuestas a “La cita del 20 de mayo con el HOMBRE DEL TATUAJE

  1. ELLA DICE:

    Quiere una ventana para follarme. Me dijo que quería que miráramos hacia la calle y que habláramos de lo que veíamos mientras él muy suavemente comenzaba a follarme en ella…

    Un noche y un día miramos juntos por una ventana y fue algo hermoso… a veces pienso que fue en esa ventana dónde comencé a enamorarme de él pero a veces pienso que fue en sus labios, minutos antes y otras no sé cuándo… tal vez meses antes o cuando escribió la palabra Ojos o me habló de sus momentos de felicidad…

    Estoy temblando. Ahora estoy temblando porque sé que estoy de espaldas y él va a follarme pero también porque me está matando la incertidumbre de estas horas que no terminan por pasar

    Fecha: 17/05/2005 23:08

  2. #

    Quiero hablarte de lo de Madrid. Quiero hablarte de la palabra utilizar, de cuando la empleaste, de lo que significo para mí. De todo lo que pensé y descarté.

    ‘quiero utilizarte’… puede convertirse en un universo atemorizador para mí, un universo en movimiento… mi coño confiaba, sí pero mi mente no es mi coño, ¿o lo es?

    La felicidad es simple… reírnos juntos. Y más que nada quiero eso… reírme, por ejemplo, cuando no sepas como hacer para que se abra un ascensor o el agua de la ducha, pero contigo… y que no te engañen las letras precedentes. Yo cuando estamos juntos casi siempre soy la que se ríe y no la que piensa tan en balde, aunque piense casi todo el tiempo en balde.

    (un momento importante porque fue traumática la expresión)
    http://criaturasimaginarias.wordpress.com/2005/07/10/asunto-carta-en-negrita-iii/

  3. su última carta…
    …Viajo para que el deseo no se satisfaga. Viajo hacia ti para que se
    prolongue abriendo nuevos caminos. Un día y medio…
    19/05/2005 13:12

  4. UNA ALTERACIÓN DE ORDEN…. CULPA MÍA.

    Autor: imaginate a M
    Hubo una llamada sí. Debía de ser mi turno de jugar cuando él llamó y por eso no escuché la melodía del teléfono celular; pero hacía unos minutos que lo había llamado entonces al encontrarme la perdida le llamé yo. y tardó unos minutos en cogérmelo pero había mucho ruido y me felicitó por contestarle al teléfono: seguro que él sabía que estaría preocupada por esa llamada. Entonces se alejó del ruido hacia una iglesia, un atrio. Eso me dijo y parecía muy contento, y me confirmaba cosas que deberían tranquilizarme pero no sé … lo que te cuento en el post anterior en respuesta a tu comentario, que me había abierto tanto para recibirle que cualquier cosa que ocurriera era y es un peligro potencial en mi estado de vulnerabilidad… entonces busqué esa cara porque yo no veo pánico, exactamente, en ella; sus ojos están volados pero cómo los nuestros cuando hablamos por teléfono y veo otras cosas… mira la posición de su mano en el cuello… y sí hay monstruos pero no son reales, ¿verdad? Necesito que me ayudéis a esclarecer eso. ¿Qué le ocurre a la chica de la imagen?

    Fecha: 18/05/2005 23:24.

  5. – Nota para ti –

    Sigo con una sonrisa estúpida colgada en mi labios, y creo que todavía sonrío con los ojos, y sigo con esa sensación en el vientre que no me deja probar bocado desde el desayuno. Tú ya viste. Yo que tengo el diente que tengo :)
    Acabo de llegar a casa y se me ha ocurrido proponerle a él que me invite a cenar. En realidad le llamé hace un par de horas para saberlo. Es que tal como me fui… como te conté, con las mismas tampoco le llamé en ningún momento de ayer. No, esta vez no hubo, ni llamadas, ni mensajes, ni drogas. Sólos tú y yo, contigo y conmigo. Lo Natural. Y antes estuve con Nora, tu mensaje llegó cuando me apeaba del tren en mi ciudad y entonces la llamé y luego con Alma pero Necesito regresar a Gijón. Así que en un par de minutos salgo hacia allá, y tal vez nos volveré a ver paseando por dónde lo hacíamos ayer :)
    Necesito reencontrarnos. Necesito… Y¡Ay!seguir supirándote pero no quería que entraras aquí y no haber escrito nada después de publicar ese fragmento tuyo de carta que dejé aquí ayer con 36 horas de retraso…
    Feliz, feliz, feliz, feliz, feliz, feliz, feliz ornitólogo mío :)

    gracias tantas… qué sólo tú lo sabes

    TQ.
    besos, todos los que nos dimos y los que nos quedan por dar :)

    PS: Y te contaré porque me fui así esta vez. De verdad que surgió. No te mentí cuando te dije que no lo tenía previsto pero cuando echaste a correr, entonces supe que eso era lo que tenía que hacer… salir corriendo en la dirección contraria para no despedirnos con pena. Sonreíamos hasta el final, ¿te das cuenta? Fue precioso así…
    20/05/2005 20:54

    Ha sido realmente maravilloso. Las Mejores 22 horas de mi vida y desde luego los últimos cuatro mejores (casi) cinco mejores meses de mi vida :)

    Fecha: 20/05/2005 23:29.

  6. anotaciones de Cefontes en primavera ( – I – )
    Mayo 21, 2005

    Mi gata está extraña conmigo hoy.
    Ella fue la única que se dio cuenta de que yo no era la misma después de aquella vez… la que te conté … cuando el Mundo ya nunca volvió a ser lo mismo y eso me da que pensar.

    Pero hoy lo único que hace es maullarme y pedirme que la acoja en mi regazo, como si fuera una gata consentida que sabe que protestando va a salirse con la suya; lo que no es pero hoy a toda costa quiere hacerse un hueco sobre mí y normalmente sirve que pose y me enfade un poco con ella, para que entienda que quiero estar sola y que no deseo tenerla encima pero hoy es distinto y todo le es igual porque no me cree; o lo que es lo mismo sabe que aunque exteriormente me muestre árida y cítrica, a eso está acostumbrada, por dentro lo único que hago es Sentirte a ti todavía, y sonreírme… y por eso insiste, porque a ella también le gusta mi sonrisa, cuando sonrío por dentro, y sobre todo le gusta lo que eso significa…

    Mi marido la llama y no se explica que le ocurre: ‘¡Paquita ven!’ pero nada, que no hay manera y la gata erre que erre, que quiere subírseme encima. ¡Miau. Miau! dulces. Y yo: ¡Raquel, por favor! ¡No me agobies! Pero hoy no puedo resistirme y me enternezco como una clementina madura; así que la agarro por el cogote como si fuera un cachorro que viaja colgado de una boca gatuna y la encaramo hasta mis ojos que presumo con pupilas que ya habrán regresado a su tamaño natural. Aquí hay poca luz, lo de siempre, una penumbra… y sin embargo cuando pienso que quizás ahí delante, en el futuro, haya otra luz esperando por mí… me estremezco.

    Y sí, tú la acertarías, pienso en patinar algún día juntos bajo esa luz tan especial, por ese mar helado que me describiste… un mar que no son olas, un mar al que miras y que se encuentra justo bajo tus pies… ¿te imaginas? -dijiste. Bonito sueño el que implantaste en mi cerebro, ayer, justo antes de irte, minutos antes de irte: la soledad de una cabaña cerca del círculo ártico y polar y otros Amantes, unos mucho más tranquilos y la Esperanza porque no sabes cómo me gustaría hacer ese Viaje contigo: el frío, la causalidad, las coincidencias… la posibilidad del amor y del deseo mutuo en un abrazo erótico cómplice y compartido; porque lloré al principio, ya lo sabes y por qué pero luego entre nosotros, con las horas, sólo hubo cabida para el contento y la risa… claro y con todo lo que eso significa

    un beso.
    Publicado por unsabbat

  7. Autor: imaginate a Su
    Cuando uno llora Su es porque no ocurren las cosas por las que esperaba… yo encontré la respuesta y quise arriesgarme a decírsela… porque tengo suerte y sé que él es de los que puede encajar cualquier verdad: ‘Estoy llorando porque esto para mí está siendo tan especial como lo fue la otra vez (me refería a cuando fumamos la hierba… yo no la estaba necesitando para sentir lo mismo) y yo en algunos momentos siento que para ti no es tan especial. Y entonces cuando siento eso es cuándo lloro y cuando no lo siento, cuando siento que estás plenamente conmigo como entonces es cuando río’. Y él me abrazaba en ese momento y me miraba a los ojos y me dijo que entonces todo iba bastante bien porque si había que hacer un balance de las risas y las lágrimas derramadas… las risas claramente ganaban la partida :)

    Entonces viví lo que escribí gracias a tu comentario… lo que acabo de escribir, la anotación número cuatro de Cefontes en primavera…

    un beso Su :)

    Fecha: 22/05/2005 16:42.

  8. anotaciones de Cefontes en primavera ( – II – )
    Mayo 21, 2005

    Tomaste mi muñeca y miraste el reloj, la una y cincuenta y seis y tu autobús tenía fijada la hora de salida a las dos. Nos levantamos con prisas de la mesa mientras yo te informo de que esa no es la hora real… y creo que voy unos minutos adelantada pero tampoco estoy segura e incluso podría ser al revés, aunque sólo tenemos que salir del bar y cruzar una calle estrecha; pero yo tengo que tirar todavía uno de los sobrios taburetes de madera oscura y barnizada, y la mujer que hay detrás de la barra y que frega la superficie lisa con una gamuza húmeda, tiene que mirarme con aquella mirada furibunda; como si el incidente fuera algo imperdonable y como si no fuera capaz de entender que esta vez no he sido yo, que ha sido mi bolsa de viaje la que se ha enganchado en la banqueta con las prisas y que el estruendo, por eso mismo, no ha sido del todo culpa mía… Y a lo mejor es porque no es la primera vez que eso ocurre (el viernes el cibercafé no olía a fritangas) y porque yo, que encima de pedirle disculpas le sonrío , soy la gota de mala leche que colma el vaso y está harta: porque claro, supongo que en realidad no puede saber que a mí eso, por atolondramiento personal, me ocurre casi cada día , ¿o me mirará precisamente así, como acostumbra a mirarme mi madre, con igual reprobación, porque se me ve en el semblante que lo mío es tropezar a todas horas con los muebles y derribar por todas partes sillas? Pero da igual, tú, con tu delicadeza habitual, te despides de ella y a ti si logra sonreírte y sus facciones se dulcifican. Entonces, yo vuelvo a decirte: ‘Esto tampoco lo vayas a contar, ¿eh?’ ¿Cuántas veces nos lo hemos repetido?. Y nos reímos una vez más mientras salimos por la puerta y cruzamos veloces la calle y vemos que en el andén sólo quedan por subir dos personas ya y el conductor al pie de la puerta recoge sus billetes y entonces te veo correr por delante de mí mientras te sigo y sólo veo tu espalda y en ese momento el alma se me gira y me cuelo por el hueco que existe entre los dos autobuses del anden número cinco con la intención de alcanzar mientras corro el tramo de carretera por la que tendrías que abandonar la ciudad para decirte adiós y sorprenderte si es posible pero algo ocurre y entonces caigo en la cuenta de que no corro como si fuera a tu encuentro, sino cómo si fueras a perseguirme y huyera de ti, y me temo que vuelvo a ser de nuevo como esa niña que ahora tú ya sabes que oculto y que aún se ruboriza

    – Ahora sí que pareces una niña -dices tú-. Vaya, no me lo puedo creer. La morbosa ’super-sabbat’ sintiendo vergüenza…

    ‘Jha-jha! te carcajeas divertido de mí. Y se te veía ciertamente encantado al advertirlo, ¿eh?. Es que eran algo así como haber sido pillada en un renuncio infantil, tan transparente; en este caso, el de la crisálida de mis expectativas… yo que siempre afirmo que no sé lo que voy a querer que ocurra al minuto siguiente, que insisto una y otra vez en que no hago planes, que no preveo… estaba dando por hecho entre nosotros una próxima vez contigo, pero más allá aún de la vez de Madrid; porque yo creo que de esa sí que tenemos las mismas ganas los dos (es decir, yo quiero arriesgarme a confiar en ti plenamente, aún a sabiendas de que estaré más asustada que nunca porque me darás a probar éxtasis, y me vendarás los ojos y ni siquiera llegaré a saber jamás quién folló conmigo… y a sabiendas de que dijiste: ‘quiero utilizarte’ ) y yo que nunca sé nada porque nunca quiero adelantarme a nada, te doy a beber vino blanco esta vez de mi boca y te hablo de una noche futura en otra habitación de hotel como la que acabábamos de abandonar y de bebernos así, dándonos de beber de boca a boca, una botella de Champagne, mientras follamos con música y lujuria, y te lo hablo como si tuviera que ocurrirnos. Y entonces tú me dices:

    – ¿Así que va a haber una próxima vez?

    Y es ahí cuándo yo me doy cuenta de lo que realmente te estoy pidiendo y digo, y supongo que por eso me ruborizo. Y no es cómo una hora antes, como cuándo coqueteo y te digo: ¡Vaya debo estar enamorada porque no puedo terminarme el croisant!

    Y tú me preguntas:

    – ¿Estás enamorada?

    – No sé, lo estaré. Si no puedo terminármelo… por lo menos es sospechoso.

    Pero entonces estoy segura de que bajo los ojos y que tú sientes que sólo estoy coqueteando contigo. Pero luego no, luego es evidente que estás seguro… y de ahí tu regocijo.
    Publicado por unsabbat

  9. anotaciones de Cefontes en primavera ( – III – )
    Mayo 21, 2005
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    H. me estima. Lo sé. Es de esas cosas que tú te sabes casi desde el primer minuto y no tienen vuelta de hoja. Y a H. le ha alarmado algo de lo que ha leído y que he escrito entre paréntesis; dice que dos palabras… probablemente ‘éxtasis y utilizar’… Y yo lo sabía, sabía que a él le alarmarían porque es de esas cosas que tú ya te sabes, antes, incluso, de que pienses en escribirlas; en ese instante en que las retienes por unos segundos en tu pensamiento para precisarlas tal como fueron dichas, y tal vez, incluso, tratando de iluminarlas es sus zonas más oscuras (¿qué querrá él decir o provocarme y cuál es la motivación auténtica que subyacerá bajo ellas?) pero no logras, aunque ese intento es el que supone que se te fijen con esa precisión quirúrgica que las convierte en un escalpelo… Y sin embargo cuando el hombre del tatuaje las pronunciaba lo hacía exactamente con ese fin… unas horas antes habíamos estado hablando de Javier Marías, de su libro ‘Corazón tan blanco’ y de esa frase magistral suya: ‘Los oídos no tienen párpados y por eso lo que les llega ya no se olvida’
    y luego estaba Salva, al que también sospeché que tal paréntesis le haría un efecto semejante y secundario, y yo sé que el hombre del tatuaje me conoce en este sentido a la perfección y sabe que tal cómo lo escuché (estábamos a oscuras ya muy de madrugada y veníamos de ”follarnos” en la calle, en el puerto, muy cerca de los bares de la zona de copas, desde dónde cualquiera podía observar como él metía su mano por debajo de mi corta falda para agarrarse a mis nalgas y buscar excitar mi sexo húmedo … y yo me masturbaba dulcemente – una expresión suya- mientras él me miraba y seguía acariciándome, recuerdo horas y más horas de caricias, y a él preguntándome si siempre que pensaba en él me masturbaba así… y entonces es cuando volvia a penetrar mis agujeros con sus dedos hábiles y amables mientras continuaba besándome…), con ese suspense de la vida que me provocó, lo reproduciría textual por escrito y eso, lo más probable es que suscitase una cadena de reacciones en los lectores asiduos de mi diario: ‘oh, la morbosa sabbat y esos momentos suyos y tan íntimos en que ella se asemeja al terciopelo azul’… sabbat la mujer sin pudor, que luego durante un desayuno y de improviso se sonroja y turba como una niña…
    Tengo un amigo psicólogo que escribe y que dice que cuando entramos en un estado alterado de conciencia soltamos las riendas de nuestra mente, o sea que perdemos el control y nuestra alma puede desbocarse como si fuera un caballo salvaje durante una tormenta (aunque a lo mejor él no lo dice textualmente con estas palabras)… y la premisa de la que yo parto con el hombre del tatuaje es esa… Bueno, sí, va a ocurrir lo que siempre desee, es cierto, la posibilidad de desbocarme… perder otra vez el control y por completo, durante unos segundos, unos minutos, unas horas, lo que sea y yo no sé lo que va a ocurrir pero ahí estarás tú y aunque me digas que deseas utilizarme (tú sabrás para qué y qué necesitas de mí) yo voy a confiar ciegamente en ti y sabré que ocurra lo que ocurra tú no permitirás que me suceda nada malo, porque detrás de todo ello te albergas tú y lo hacen tus propias esperanzas, que también desean materializarse y subsistir… y me Conoces y algo en ti te dice que si tú te cuidas de mí y me proteges y yo siento que me Salvas… entonces, mucho más allá de las palabras, yo jamás lo Olvidaré porque los hechos tampoco tienen párpados… y luego, hasta tu mismo podrías perder por completo el control (lo imposible), abandonarte, y confiarme incluso tu propia vida, porque confiarías en que yo, ocurriese lo que ocurriera, te salvaría… porque para las personas como yo, las deudas de honor y los pactos son inviolables… ¿entiendes tú ahora lo que te quería explicar? Este sentido está tan dentro de uno que forma ‘el Absoluto’ de su propio sentido… y es tan innato y mítico en el individuo, que tal vez para la mayoría sea uno de los mayores secretos que guardan hasta para si mismos. ¿Sabes como lo veo un poco yo? Como morir conociendo la respuesta a la pregunta de la esfinge… Era el hombre y tú lo sabías, tenías que saberlo, no podías no saberlo y sólo tenías que atreverte a saberlo y sin embargo el miedo te asusta y tantas veces incluso conociendo la respuesta de lo que podría salvarte… se elige morir en vida
    Por eso, como yo no necesito una explicación rápida para todo… sé que estoy preparada para adentrarme por los senderos de otro estado alterado de conciencia. No tengo premura alguna por abandonar la senda de los elefantes, lo digo por mi memoria de elefante y por mis andares torpes de elefante que van tropezando con todo como si el mundo fuera un recinto de porcelanas y yo me moviera por él dando continuamente tumbos, y además ya sé que es mentira lo de los cementerios y la conciencia de la muerte… coincidencias del terreno, no sé, mueren dónde hay más barro, o yo que sé, dónde hay más muerte. Pero tú bien sabes que yo ya no pienso en la muerte, que hace meses que dejé de pensar como pensaba en la muerte, como si fuera un prodigio… así que Gracias a ti por ayudarme a querer aferrarme con mis garras a la Vida.
    ‘Apaga tu alma y trata de convertir en goce todo lo que alarma tu corazón’
    Y este lema sibilino del marqués de Sade, que tanto parece fascinarle a mi amigo el psicólogo es el que nosotros nos disponemos a explorar. Ahora hablo de mí y del hombre del tatuaje… dos exploradores de sensaciones, de mundos desconocidos, dos aventureros entre los que existe uno de los sentimientos más grandes y potentes que pueden existir entre dos seres humanos: la complicidad… y yo creo que él, que tiene un elevado nivel de conciencia, no me habría propuesto nada tan arriesgado si no tuviese la suficiente confianza en mí y en mis posibilidades y en ese algo más… que creo que se me capta: mi necesidad de huir de las tinieblas en busca de la Luz…. porque a mí, en realidad, lo que me atrae del mal es lo que la perversión del Bien puede lograr sobre él. Así que si alguien quiere robarme el Alma… lo que debería saber, quizás, es que antes de permitir que eso ocurra… yo trataré ”de quedarme” para siempre con la suya. Eso sí, creo que suelo dejar muy claro que no me interesan todas las almas, y que en realidad por no interesar … no me suele interesar ninguna, aunque una vez coincidió que me interesaron mucho dos y ahora, desde luego, sólo me interesa, de esa misma manera, la tuya…
    22/05/2005 15:09
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  10. anotaciones de Cefontes en primavera ( – IV – )
    Mayo 21, 2005

    Hay gentes a las que sus células grises asesinan a todos sus púlsares. Pero él no es de esos. Lo sé, con esta inmenencia lo sé.

    Hay gentes como aquella mujer, por ejemplo, aquella que frecuentaba el mismo círculo que yo, cerebros complejos e”inteligentísimos” que probablemente no se imaginen lo que es poder asistir al nacimiento del universo; porque yo creo que toda persona, y tal vez todo animal, y quizás puede que hasta todo árbol y toda planta, y toda grieta de roca… contienen dentro de sí ese germen, la pulsión del primer latido de la Vida, el primer llanto desgarrador que surge con esa primera implosión de aliento… imaginate un universo naciendo, una gestación embrionaria de una tensión indescriptible, hasta que por fin estalla en un bebé universo que gime su llanto universal al ser expulsado de la matriz de la impenetrable noche de los tiempos… llorando como se nace a la vida, expandiéndose… como un universo que llora, gime, ríe y grita en expansión

    Y cuando yo lloraba entre sus brazos, lloraba así, con ese desgarro: gimiendo, riendo y gritando o viajando a través del túnel de un caos emocional y queriendo haber podido nacer de nuevo a la Vida y queriendo, sobre todo, haber podido conmoverle a él para que se olvidase de todo lo que en ese instante no fuera querer nacer conmigo pero sin saber aún cómo poder impedir , que sus células grises asesinasen a todos sus púlsares y por eso mismo hasta a los míos… y luego ya no sé lo que ocurrió, sólo que él, que estaba completamente consciente de todo lo mío y me miraba fijamente había regresado de mi sexo a mi boca y y me abrazaba mientras sus dedos se desgañitaban llamando a mi placer y todo sucedía… y lo único que si recuerdo que dijo de entre lo que quizá dijo y le obligué a silenciar ¡Shhh por favor no me hables, por favor! … fue que era cierto que yo era capaz de mantener los ojos abiertos mientras todo sucedía… Entonces sus pupilas estaban muy dilatadas y abarcaban casi todo su iris y yo me reflejaba en ellas… las pupilas como espejos. Y eso era lo único que yo miraba y lo único que veía… a mí dentro de sus ojos… los ojos como espejos sin párpados, los espejos del alma… que ya nunca se olvidan.

  11. un fragmento sobre las puertas, la vida y los espejos…
    Mayo 22, 2005
    y ahora, una anotación al margen… ( – VI – )
    Y ayer tarde, en algún momento, le envío un sms

    ‘No se me ocurre cómo es posible que sintiéndome por completo saciada de deseo y creyendo que lo estaría aún durante días… haya comenzado hace minutos a desearte con esta inquietante necesidad pero aunque sea imposible te Deseo y echo a faltar todo lo que querías leerme… un beso, el que nos quedó por dar’

    Y pasan algunas horas. Yo ya he apagado el teléfono hace rato porque pienso irme a la cama temprano pero luego decido volver a conectarlo durante unos minutos porque no sé… pero es lo que me pide hacer el cuerpo para acostarme convencida… y a partir de ahora sé que habrá muchos instantes así, instantes de intranquilidad e incertidumbre como los que ha habido durante todos estos meses desde finales de enero y ahora puede que él también lo sepa y por eso me llega un mensaje suyo. Son las dos y veinte de la madrugada:

    ‘Recordándote, disfrutándote. Hemos abierto puertas, me has enseñado espejos y me has ayudado a vivir. Gracias. Quiero más

  12. Autor: Polen
    ¿llegaste a oir como se desprendían las cadenas?
    :-)

    Fecha: 22/05/2005 23:17.

    Autor: imaginate
    Sí, pero no las oí particularmente esta vez … esta vez lo que hubo fue una fluidez de comunicación tanto verbal como no verbal que me sorprendió hasta a mí misma. Jamás he hablado con tanta naturalidad con nadie en toda mi vida… a no ser con Laura pero claro, con Laura me ocurría lo que me ocurre con él que nos Entendemos. No hay pérdida, me sigue y yo le sigo sin problemas. Eso, la complicidad. Lo que no quiere decir que muchas cosas no las veamos diferente pero no hay problemas, creo para hacérselas ver al otro desde el ángulo de uno :)

    Sentí desprenderse las cadenas la primera noche que estuvimos juntos y luego lo que he hecho todo el tiempo ha sido querer atarme a él pero con lazos de deseo y libertad.. por placer :)

  13. y otro paréntesis conversacional ( – VII – )
    Mayo 22, 2005

    Nora dice: acabo de leerte

    imaginate dice: ¿y qué tal?

    Nora dice: yo leo tus miedos y tus preocupaciones, pero tambien tu seguridad … has avanzado mucho

    imaginate dice: ¿en serio?

    Nora dice: se puede decir que has cruzado una puerta con él pero de esas que no tienen retorno

    imaginate dice: ¿te dio esa sensación cuándo te lo conté la otra tarde o es ahora?

    Nora dice: pero en tu último post, en donde relatas señor dios soy Anna, es donde dejas claro que estás en algún lugar que no todo el mundo conoce… la otra tarde estabas embriagada de él y tres narices te preocupaba nada… ahora es cuando masticas todo cuanto hablasteis, y quizás te asusten los parentesis, pero eso no quiere decir nada más, porque como dejas bien claro, eres alguien de palabra, y núnca traicionarias eso … de todas formas, si lo que me preguntas es si a mi me dio mal rollo, o si yo tuve miedo por tí, la respuesta es no porque confío en tí, no en él y sé que entiendes muy bien las señales, y sabrías que hacer, aunque en estos momentos estes un poco “obnubilada” de tanto gozo. Es que eso de que se corriera cuatro veces…

    imaginate dice: él me dijo que lo que le gustaba del éxtasis es que era una droga que no alteraba tu sentido de la realidad… estás afectivo pero quieres a la gente por lo que es; tú un estafador… pues lo eres pero te quiero; tú estás muy bueno… pues qué bien que voy a follarte… eso

    Nora dice: osea que lo utiliza como un catalizador, ¿crees que quiere probarte?

    imaginate dice: No, creo lo que ya te dije, que no es sólo eso… que pueden ser aquellas cosas que te comenté

    Nora dice: si, yo pienso más en su historia personal que en nada… creo que es lo único que no debes olvidar, su verdadera motivación, el quiere utilizarte en beneficio propio

    imaginate dice: yo le supongo a todo un valor curativo y se acabó, terapeútico

    Nora dice:pero ya sabes lo que decía Ismael… de todas formas

    imaginate dice: si tiene dolores … que me utilice si es para sanárselos, a mí me parece bien pero me parece bien porque me lo ha advertido y yo elijo

    Nora dice: se sabe como empiezan las cosas, pero luego siguen su propio cauce

    imaginate dice: bueno sí pero yo confío en mí, me lo puedo permitir, aprenderé algo de todo ello… Es lo único que necesito valorar

    Nora dice: eso es lo que te he dicho desde el principio que no estoy preocupada porque confio en ´ti

    imaginate dice: ya, y me gusta… me gusta mucho la idea de que me sientas capaz (no hablo mucho porque estoy comiendo pipas, tenía un mono…)

    Nora dice: aunque tengo que decirte que cuando dices que te utilice como algo terapeutico…..me viene a la cabeza ya sabes que frase: ‘Yo no tengo balsamo en el coño’

    imaginate dice: pero a mí el sexo me gusta

    Nora dice: vale, a mí me parece bien, que lo hagas por tí

    imaginate dice: No, lo hago porque para él es importante que confié en él y porque yo fui la primera que empecé a imaginarnos en ese mundo, aunque él me hablase de él antes… el deseo de follarnos mientras no nos tocamos y follamos con otros cuerpos … se presentó espontaneo… follarnos con los ojos, con la mente, mientras nuestros cuerpos están con otros y cuando yo te dije aquello del bálsamo en el coño… fue otra cosa, tú me preguntaste si no me acostaría con Jose por pena y bajo ningun concepto haría eso… entonces te lo dije: ¿tú qué te crees que tengo yo en el coño? ¿bálsamo o qué? Fue así

    Nora dice: jajajjajajajaja, vale queda claro, no te mosques

    imaginate dice: no, sólo estoy comiendo pipas, no me mosqueo

    Nora dice: sería más propio decirselo a él, de todas formas habeis cruzado alguna puerta que desconozco, y queda bien claro en el texto de anna… los que te leemos ahora, solo podemos entender el parentesis, el resto nos queda grande, al menos, a mí

    imaginate dice: Bueno, no lo expresé abiertamente para provocar aversión pero … quiero transmitir que es una historia con peligros, con precios, dónde se corren riesgos, no es un camino trillado y no es apta para todos los públicos…. que sí, que la historia con el hombre del tatuaje es preciosa ¿pero para ti lo sería…? Esa sería la idea… ¿Es tu historia, la de cualquiera, la que tú desearías vivir, o qué buscas? Eso… trato de dejar claro, las diferencias… hay romanticismos, hay ternura, hay calor pero también zonas oscuras

    Nora dice: ahí es donde te digo que no todos estamos a la altura; tú eres muy valiente y tú atracción por el mal hace que te arriesgues, pero el resto de los que te leen se van a quedar con aquello que entienden, unos con las drogas, otros con vivir el momento, cada uno escoge

    imaginate dice: ¡joder! que no es el mal lo que me atrae… que el mal no me atrae nada… me atrae ver como me libro continuamente de él

    Nora dice: es la perversion del bien

    imaginate dice: como coqueteo con él y como no me da caza, como no puede conmigo y eso lo provoca un poco mi curiosidad intelectual

    Nora dice: y a lo de follar con un desconocido en un acantilado como lo llamarias?

    imaginate dice: ¿Recuerdas cuando el amo, lloró? Me estaba dando por el culo. Me había hecho morder el polvo y terminó llorando… ¿qué importa por lo que llorase? El bien, venció al mal. Mis lágrimas le conmovieron. Él estaba haciéndome daño. Primero me ordenó dejar de llorar y se enfadó y cuando yo no dejé de llorar… acabó llorando. Creo que mis sentimientos me ayudan, que son mi fuerza, que no son destructivos, al contrario, benefician

    Nora dice: yo no tengo ninguna duda de eso pero tus historias siempre son de extremos y es ahí donde luego todo cambia

    imaginate dice: No sé lo que quiere averiguar él pero yo no tengo prisa por descubrirlo y no importa si cambia. Si cambia cambia, si nos perdemos nos perdermos pero sino es así… seremos cada vez más fuertes

    Nora dice: desde luego no seré yo quien te lleve la contraria en esto

    imaginate dice: Además eso es sólo una parte

    Nora dice: además de momento no estoy preocupada

    imaginate dice: Lo importante son las otras partes… lo que se descubre luego afrontándolo y hablando abiertamente de ello

    Nora dice: mira , sigo pensando que estoy muy lejos de entender todo esto, pero ni me da mal rollo ni mucho menos, lo único que digo es que si hay una motivación en él curativa o como quiera que sea, y va haber sorpresa…pienso que se la puede llevar él, no tú. y no digo que sea ni buena ni mala, solo que se sabe como empieza pero no como acaba

    imaginate dice: pero bueno es que es él quien quiere utilizarme … nosotras cómo vamos a saber nada… él sabrá por qué y para qué… Yo lo que no hago es pedir explicaciones. Nunca lo hago, ya lo sabes. Me gusta que cada cual haga lo que quiera… luego ya veré yo cómo me siento con ello. ¿Te parece heavy lo de la libertad?

    Nora dice: si, me parece que la palabra libertad encierra demasiadas cosas que desconocemos

    imaginate dice: Es muy probable… pero sólo encierra una palabra: Elección, constante elección, tú eliges en todo momento

    Nora dice: sé por donde vas y no me machaques más de lo que ya lo hago yo

    imaginate dice: No, no estaba pensando en ti ahora. Chica, no te tortures… Digo que yo cuando le propongo a este hombre mi visión… cuando le hablo de ello…sé que me he movido en la dirección de su deseo pero lo he hecho porque él me interesa mucho y trato de acercarme lo más posible a él… entonces yo también tengo que aceptar todas las consecuencias que se deriven de mi movimiento…. ¿qué persigo? También yo me puedo torcer y equivocar…

    Nora dice: no creo que sea el caso, de todas formas el riesgo existe… oye me voy planchar antes de que regresen

    imaginate dice: vale

    Nora dice: ciao!

  14. Mayo 23, 2005
    imaginate dice: puse en tu boca algo

    Nora dice: y que has puesto?

    imaginate dice: ya lo leerás

    Nora dice: voy a tu pagina

    imaginate dice: es que publiqué la conversación

    Nora dice: yo no dije nada de que se corriera

    imaginate dice: ya lo sé

    Nora dice: ahhhhhhhhhhh

    imaginate dice: es una licencia, ¿te importa?

    Nora dice: vaya morro que tienes!

    imaginate dice: pero lo dijiste mientras hablábamos… es una licencia poética

    Nora dice: no es que me importe, pero es que me acabo de poner roja

    imaginate dice: por favor, por favor, queda menos vacilón si lo dices tú que si lo digo yo, además yo fui la que te lo contó y te pusiste roja cuando te lo dije, que me acuerdo

    Nora dice: jajajjajaj, debo saber algo más?

    imaginate dice: no, no no pero sí que nuestra conversación le influyó y me envió este mensaje, a ver te copio:

    01h35min… (…)

    Nora dice: este mensaje te lo envió él despues de leerte?

    imaginate dice: de leernos

    Nora dice: pues parece que le gusto

    imaginate dice: bueno pues parece que nuestra conversación hizo algo mucho más que gustarle… hizo que se diera cuenta de que todo todo depende de nosotros… ¿Te cuento cuál fue mi respuesta y me cuentas lo que te dice a ti?

    Nora dice: vale

    imaginate dice: pero primero, ¿qué crees tú que le respondí?

    Nora dice: pues algo sobre el principito, me refiero al libro

    imaginate dice: ¿Y por qué?

    Nora dice: porque a mí vuestros mensajes me suenan a lo mismo, a la parte en que el principito cuidaba a su flor, y por que yo cuando leí ese libro no lo entendí, es ahora cuando le doy importancia

    imaginate dice: Yo lo leí hace unos años…

    Nora dice: y como él habla del pricipito y del amor …. pero bueno, cuentame tú lo que contenstaste

    imaginate dice: Mi respuesta fue: Hacia el Norte. Hacia cualquier Norte pero contigo

    Nora dice: más claro agua

    imaginate dice: bueno y qué entiendes tú por ello?

    Nora dice: pues el norte, lo entiendo como la direccíon adecuada a cada uno, a cada vida, yo entiendo que le pides que te guie, que tú a él le vas a seguir porque confias en él.

    imaginate dice: Oh genial! De hecho las veces que peor me he sentido en mi vida… es cuándo experimento que he perdido el Norte. Pero hubo una nueva respuesta… y aquí me sorprendió

    1h44min… ¿Y hacia dentro? ¿hacia dónde te gustaría viajar hacia dentro? ¿qué te gustaría, ver, tocar y sentir?

    Nora dice: ahí creo que habla del extasis, utilizarlo para el conocimiento propio e interno de uno mismo

    imaginate dice: Bueno, bien pero y si esa pregunta te la hicieran a ti… ¿cuál sería tu reacción?

    Nora dice: para empezar, necesitaría que me la matizara más, pero poniendome en tú lugar, supongo que le dirás que si el norte esta ahí pues vale

    imaginate dice: Esa fue una de las pocas veces que me bloquee… porque yo normalmente no necesito pensar nada ni reflexionar nada… ya sabes que dejo que la respuesta afluya pero ayer pensé que esa respuesta no iba a aparecer y en cuestión de minutos … había una imagen de una potencia increíble delante de mí. Ni siquiera sabía que yo deseaba eso con tanta fuerza. Te copio

    Lo mismo definitivamente. Deseo, ver, tocar y Sentir una aurora boreal en mi interior. ¿Tú crees que podríamos conseguirlo? :)

    Nora dice: la imagen era una aurora boreal?

    imaginate dice: sí, y existía ¿por qué? ¿te ocurre algo con ella?

    Nora dice: no, tranqui, que estas muy susceptible

    imaginate dice: no… si estoy intentando profundizar. Estoy de un relajado que ni te lo creerías…

    Nora dice: pues a mi me estas trasmitiendo un poco de inseguridad, quizás porque tienes algo real contigo y temes estropearlo

    imaginate dice: es fragilidad… es vulnerabilidad…

    Nora dice: si

    imaginate dice: no es inseguridad ¿has visto alguna aurora boreal? ¿qué sabes de ellas?

    Nora dice: no, dicen que quien las vé una vez, no puede olvidarlas, su belleza es tan grande que idiotiza… algo así como el amor no?

    imaginate dice: Es un bonito título libro para un libro, ¿no? Las auroras boreales. Cuando era pequeña sé que alguien me contó un cuento; o leí un cuento… creo que una leyenda nórdica que debió impactarme mucho pero era muy pequeña… tenía un libro de cuentos chinos… y un libro de leyendas nórdicas… Tiene que proceder de ahí esta sensación……………………………. los tengo, acabo de encontrarlos

    Nora dice: supongo que vas a leerlos… un momento

    imaginate dice: ¿Quieres saber cuál fue su respuesta?

    Nora dice: si

    imaginate dice:

    2h16min… No te voy a responder hoy a la pregunta. Me gustan más tus preguntas que mis respuestas. Si me dejas, me quedo con la pregunta y construyo una ilusión con ella. Sólo te pido la oportunidad de intentarlo. Quiero partir contigo otra vez. No sé a dónde llegaremos, pero sé que me va a fascinar. Besos dentro…

    Mientras tanto yo busca algo en mi archivo de bitácoras… tenía la sensación atrapada… la tenía escrita junto con una imagen de ella. Tú no la conoces porque pertenece a aquella época en que te desterré de mi mundo, a la época en que nació Lucía, a aquellas conversaciones nuestras sobre el dolor… sobre la crueldad. Entonces se la envié, agarré ese documento y se lo hice llegar pero no era consciente ni de por qué… ¿tú te acuerdas cuándo yo le pedía a Pésimo todo el tiempo que fuera mi mago? ‘Sé mi Mago, por favor’, eso le decía, pues bien… el hombre del tatuaje, tiene un don, según Coelho lo tiene. Tiene la marca

    Nora dice: sus orejas?

    imaginate dice: sí, es increíble. No sé cómo serán las mías pero las de él son cómo deben ser las orejas de quién tiene un don

    Nora dice: a donde quieres llegar con todo estó?

    imaginate dice: No lo sé. Ahora debería localizar de dónde procede ese anhelo de las auroras boreales… puede que encuentre la respuesta en este libro infantil de leyendas nórdicas … o puede que no lo descubra pero hay una puerta ahí, … esa es la sensación que tengo; una de esas puertas que guarda un tesoro olvidado

    Nora dice: bueno, pues creo que tú cabeza no para y tú mente sigue deborandolo todo, deberías dejarte ir un poco, pareces impaciente por algo

    imaginate dice: Excitada. Estoy excitada y relajada al mismo tiempo

    Nora dice: ya te vale, despues de las horas de sexo intenso que tuviste, todavía quieres más? estas igual que antes de ir

    imaginate dice: No, no… no es sexualmente… estoy excitada en mi cerebro… creo que no lo entenderías

    Nora dice: ok

    imaginate dice: y también en el plexo solar, no es mi coño el que está excitado, aún tengo agujetas, aunque ayer si me masturbé

    Nora dice: mejor no me cuentes más, que vas hacer esta tarde?

    imaginate dice: Mira… ya sólo por este final… justificaría que se me quedara grabado este libro ”’… las cenizas del héroe y los tesoros del dragón. Los funerales duraron muchos días.
    Y aún en los tiempos presentes, jóvenes que habeis seguido este canto en forma de relato, en las noches sombrías y sin luna, en el extremo norte de la isla de Gotlandia, puede divisarse el resplandor de un faro que ilumina las tinieblas y orienta al navegante perdido sobre la inmensidad del abismo. Es el héroe Beowulf, rey de Gotlandia, quien lo sostiene sobre este inmenso abismo. Su nombre se perpetuará entre los hombres hasta mucho más allá del tiempo después de que aquella luz se haya extinguido”’

    Nora dice: esto es del libro de leyendas nordicas? voy a cerrar que quiere Tara concectarse, si quieres pasas por aqui o nos vemos en la parada

    imaginate dice: quizás a la noche…

  15. Autor: enkidu
    Pensando en tí y en las cosas que escribes estos dias… me he acordado de estos versos de Rilke… aquí te los dejo junto con un abrazo muy fuerte…

    ¿Quién, si yo gritara, me escucharía desde
    los órdenes angélicos? Y suponiendo
    que un ángel de pronto me tomase contra su
    corazón:
    me extinguiría ante su existencia más fuerte.

    Porque lo bello no es sino el comienzo de lo
    terrible, que todavía podemos soportar
    y admiramos tanto, pues impasible desdeña
    destruirnos.
    Todo ángel es terrible.

    Fecha: 24/05/2005 23:12.

  16. anotaciones de Cefontes en primavera ( – IX – )
    Abril 23, 2005

    Estoy planchando una falda color hueso cuando suena la melodía del teléfono móvil pero no es la llamada que espero. Un par de días más tarde escribo esto:

    21/05/2005 11:41

    ¡Ay ! justo cuando llegó tu mensaje estaba planchando la falda que quería ponerme. Una mini hueso de hace 20 años que me encontré el otro día en el cubo de la lavadora, en el fondo… y lo que esperaba era una llamada suya que me confirmase la hora de llegada y no llamaba, así que cuando llegó tu mensaje me sentí muy decepcionada, no quería ni pensar que volvería a sucederme lo mismo… Estaba más cerrada que el día anterior pero demasiado abierta. El de él llegó cinco minutos más tarde.

    10h00… Acaba de arrancar. Si el conductor no se equivoca, a las 15:45 habrá un hombre sentado bajo un árbol esperándote, deseándote… ¿le darás té ;)?

    Le daré mucho amor o deseo o lo que sea esto que siento… ¿Tú que le conoces crees que le servirá? Dile que se me quiere salir el corazón por la garganta

    Lo cierto es, o al menos lo pienso ahora, que si todos los hombres fueran como él, resultaría muy sencillo escribir literatura hasta contando sólo con ese número limitado de caracteres que suponen los mensajes de móvil pero él no es lo corriente que una mujer puede encontrarse cuando le facilita a un hombre su número de teléfono y a partir de ahí apagué el celular y sé que ocurrieron cosas dentro… pero todavía no sé cuales… él venía y casi lo primero que hablamos fue de ti, de esto. Cuando sepa si quiero contártelo, que creo que sí que quiero, te lo escribiré, aquí o por carta, cómo tú prefieras pero no sé cuando voy a hacerlo y no sé si voy a preferir hablarlo contigo mirándote a los ojos, no sé … Quiero decir que hablamos de muchas cosas suyas y mías pero que cuando empezamos a hablar empezamos por ti, porque tú eras lo que más me ”preocupaba” en ese momento. ¿Estoy cambiando yo o estás cambiando tú? Yo creo que ambas… ahora tú exteriorizas más porque ahí personas ahí fuera como S. y J. (creo que principalmente piensas en ellos cuando escribes… cómo antes yo pensaba en Pésimo, por ejemplo o luego en el amante crepuscular) y yo estoy pasando a interiorizar más y a cerrarme más porque ahora con el hombre del tatuaje puedo hablarlo de otras maneras más privadas y entonces eso hace que yo en vez de estar a un ochenta como antes aquí… sólo quiera estar el 20 por ciento habitual, que es más o menos lo que pone la gente de sí en la red. A Maryna le ocurrió, de estar un 80 pasó a estar nada o casi nada… porque estaba fuera en su mundo… A ti también te sucederá si profundizas con J., lo más seguro… No dejarás esto pero si encuentras a alguien que entienda a la chica que no entiende nadie, lo harás… ya sigo en cuanto pueda. Me cuesta mucho escribir y vuelvo a guiarme por el instinto. Voy a hacer sólo lo que me Apetezca, ‘tezca’. Como antes, voy a ser más borde pero más auténtica, aunque a lo mejor, no. No sé… un beso

    Lo de la trampa del mensaje con 36 horas de retraso fue para despistar al marido de Nora, por si pretendía seguirme… No me gusta que me sigan. No me escondí en absoluto pero no me gusta que me sigan

  17. anotaciones de Cefontes en primavera ( – X – )
    Mayo 25, 2005

    Y sigo a lo mío consultando esa lista de hoteles. Lo he dejado para el último momento porque quería hacerme cuantas menos ilusiones posibles; así que en un folio en blanco voy anotando nombres, direcciones y teléfonos y no trato de volver a ponerme en contacto con ninguno (lo había hecho hacía unos días con un hotel rural) porque prefiero llegar a los sitios y quedarme sólo si el lugar me gusta.

    Y almuerzo pronto, como a las doce, frugal, un poco de queso con pan porque me cuesta tragar. Son los nervios. Eso sí un café solo (aunque mejor hubiera sido que no porque en el intento se me derramó todo el tarro de café por el suelo. ¡Hala! a por la escoba y el recogedor y con él a la basura, ¡como no tengo ninguna prisa! y menos mal que no se encontraba presente mi madre, que se sabe un montón de maldiciones de condimentos y especias, porque seguro que entonces me entero de que eso significa algo muy malo y habría tenido que tomar dos o tres valerianas más para incrementar la dosis de las que ya llevaba encima y no me hicieron ni el más mínimo efecto) y una galleta de chocolate y comienzo a prepararme. Nada especial pero me gustaría que el pelo me quedara bonito; ya no tengo apenas rizos en la raíz y eso lo hace difícil de peinar pero estoy de suerte; hoy mi pelo se comporta y me permite que lo domestique con gracia. Así que me voy tranquilizando, la ducha ha sido medio rápida, nada de perderme en ensoñaciones eróticas con él, ¿no iba a verle por fin en un par de horas? y cuando me visto me encuentro guapísima. Estoy casi, así que podría irme si no fuera por las medias pero dónde habré puesto las medias de liga y reja. Y nada que no aparecen y mira que pensaba que tenía varios pares; una locura, ¿qué pasa que voy a tener que cambiarme? No quiero, no quiero, no quiero. Quiero que me vea vestida así. ¡Por favor, por favor! Y bueno, tardo pero aparecen. Y ¡ah! maldición, él se ha despertado y me mira de arriba abajo mientras sale por el pasillo y me dice: ¡Qué guapa te has puesto! ¿Te gusta? ¿en serio? Es que con las botas no es porque lo diga yo pero sí que doy el pego, ¿eh? Aunque claro esto no se lo digo y se va directo al baño. Y yo: ¿Qué hago? ¿qué hago? ¿qué hago? ¿Cojo la bolsa de viaje y me largo sin despedirme? Es que en dos minutos va a salir de ahí y aún no le he informado siquiera de que me marcho durante un día a ‘ninguna parte’. Pues bueno, me asomo por la ventana que comunica el baño con la cocina y le digo: ¿Oye me llevas a Pamplona tú? Y él que se está lavando la cara, se la restrega como si esa pregunta se la hubiera escupido el grifo, y me contesta: ‘Ni lo sueñes’. ¿Ah no? Y entonces me pego la carrera padre hasta el estudio agarro la bolsa, el bolso y la chaqueta y corro hacia la puerta como si me persiguiera la policía , lo mismo que aquella vez, que menudo peligro porque a ver… ¿y eso cómo coño se justifica? ¿Y que le iba a decir si me llega a interceptar y me pregunta: pero por qué corres así por casa y a dónde vas tan guapa a las dos de la tarde? Pero no, no le dio tiempo a salir del baño y tuve eso, la misma sensación que aquella vez, exactamente la misma que cuando tenía catorce años y aquel policía me perseguía por aquel pasillo y entonces agarré a mi amigo Ramon de la mano y salté con él por la ventana de aquella terraza del primer piso donde el suelo nos recibió a más de un par de metros y corrimos como locos hacia los prados de San Telesforo y hacia la libertad. Fue genial pero qué angustia y qué miedo pasamos luego… cuando interrogaron a los otros para tratar de descubrir dónde vivía la rubia de las botas naranjas… angustia y miedo cómo ahora, exactamente como ahora

  18. anotaciones de Cefontes en primavera ( – X – )
    Mayo 25, 2005

    Abro el hotmail, y me encuentro con un correo de Patricia… uno de esos de si me aprecias devuélvemelo y mándaselo a todos tus amigos; sí, de esos que tú dejaste de enviar en la época aquella en que comenzaste al instituto y a fumar y a besarte con chicos y eso comenzó a parecerte el doble de fascinante que seguir jugando a lo de siempre y copieteando cartas en serie; que esta vez va repleto de infantiles rostros de bebés sonrientes y me enfado porque encima su texto me parece claramente marginal… ‘Me ha llegado y he pensado en enviárselo a las chicas’, dice. Y no me lo pienso ni un segundo, y le escribo: ‘Pues a mí, a partir de hoy, me incluyes, a ser posible, entre tus contactos masculinos y me envías únicamente lo que le reenviarías a ellos’. Porque es cierto, ¡hostias! el kitsch y todas estas chorradas melifluas y sin contenido alguno, a mí me descomponen pero además pienso que cuando se le envía un correo a alguien hay que tener siempre bien presente su forma de ser y si ese tipo de envío le puede provocar una molestia, y lo que me parece mentira es que Patricia después de tratarme durante todos estos años y saber de sobra como soy de borde y de impresentable, pueda cometer un error tan garrafal. Todavía si me enviara pornografía… la cosa tendría su morbo porque dices: ¡Anda! mira Patricia en lo que está pensando pero fotos de bebés sonrientes, es que lo considero nauseabundo…

    Y sigo a lo mío consultando esa lista de hoteles. Lo he dejado para el último momento porque quería hacerme cuantas menos ilusiones posibles; así que en un folio en blanco voy anotando nombres, direcciones y teléfonos y no trato de volver a ponerme en contacto con ninguno (lo había hecho hacía unos días con un hotel rural) porque prefiero llegar a los sitios y quedarme sólo si el lugar me gusta.

    Y almuerzo pronto, como a las doce, frugal, un poco de queso con pan porque me cuesta tragar. Son los nervios. Eso sí un café solo (aunque mejor hubiera sido que no porque en el intento se me derramó todo el tarro de café por el suelo. ¡Hala! a por la escoba y el recogedor y con él a la basura, ¡como no tengo ninguna prisa! y menos mal que no se encontraba presente mi madre, que se sabe un montón de maldiciones de condimentos y especias, porque seguro que entonces me entero de que eso significa algo muy malo y habría tenido que tomar dos o tres valerianas más para incrementar la dosis de las que ya llevaba encima y no me hicieron ni el más mínimo efecto) y una galleta de chocolate y comienzo a prepararme. Nada especial pero me gustaría que el pelo me quedara bonito; ya no tengo apenas rizos en la raíz y eso lo hace difícil de peinar pero estoy de suerte; hoy mi pelo se comporta y me permite que lo domestique con gracia. Así que me voy tranquilizando, la ducha ha sido medio rápida, nada de perderme en ensoñaciones eróticas con él, ¿no iba a verle por fin en un par de horas? y cuando me visto me encuentro guapísima. Estoy casi, así que podría irme si no fuera por las medias pero dónde habré puesto las medias de liga y reja. Y nada que no aparecen y mira que pensaba que tenía varios pares; una locura, ¿qué pasa que voy a tener que cambiarme? No quiero, no quiero, no quiero. Quiero que me vea vestida así. ¡Por favor, por favor! Y bueno, tardo pero aparecen. Y ¡ah! maldición, él se ha despertado y me mira de arriba abajo mientras sale por el pasillo y me dice: ¡Qué guapa te has puesto! ¿Te gusta? ¿en serio? Es que con las botas no es porque lo diga yo pero sí que doy el pego, ¿eh? Aunque claro esto no se lo digo y se va directo al baño. Y yo: ¿Qué hago? ¿qué hago? ¿qué hago? ¿Cojo la bolsa de viaje y me largo sin despedirme? Es que en dos minutos va a salir de ahí y aún no le he informado siquiera de que me marcho durante un día a ‘ninguna parte’. Pues bueno, me asomo por la ventana que comunica el baño con la cocina y le digo: ¿Oye me llevas a Pamplona tú? Y él que se está lavando la cara, se la restrega como si esa pregunta se la hubiera escupido el grifo, y me contesta: ‘Ni lo sueñes’. ¿Ah no? Y entonces me pego la carrera padre hasta el estudio agarro la bolsa, el bolso y la chaqueta y corro hacia la puerta como si me persiguiera la policía , lo mismo que aquella vez, que menudo peligro porque a ver… ¿y eso cómo coño se justifica? ¿Y que le iba a decir si me llega a interceptar y me pregunta: pero por qué corres así por casa y a dónde vas tan guapa a las dos de la tarde? Pero no, no le dio tiempo a salir del baño y tuve eso, la misma sensación que aquella vez, exactamente la misma que cuando tenía catorce años y aquel policía me perseguía por aquel pasillo y entonces agarré a mi amigo Ramon de la mano y salté con él por la ventana de aquella terraza del primer piso donde el suelo nos recibió a más de un par de metros y corrimos como locos hacia los prados de San Telesforo y hacia la libertad. Fue genial pero qué angustia y qué miedo pasamos luego… cuando interrogaron a los otros para tratar de descubrir dónde vivía la rubia de las botas naranjas… angustia y miedo cómo ahora, exactamente como ahora
    Publicado por unsabbat

  19. PORQUE YA ESTOY ACOSTUMBRÁNDOME A ESTE CAOS DE MUJER QUE SI NO… ES COMO PARA AQUELLO QUE DECÍA AQUELLA… ABRIRSE LAS VENAS EN ASTERISCO. NO SOPORTO TANTO DETALLE INTRAScenDENTE Y PARA QUÉ… Y ENCIMA NO SÉ SI SE CURA. LA DETESTO EN ESTE MOMENTO. PORQUE ES QUE NO LLEGAMOS NUNCA A NINGUNA PARTE.

  20. anotaciones de Cefontes en primavera ( – XI – )
    Mayo 26, 2005

    Ahora es ayer … y Él me llama y hablamos y definitivamente sé que ha ocurrido, sé que no me estoy inventando ningún sentimiento… Ha sido la primera vez que hablamos desde que se fue y dice que desde ayer me está leyendo pero se refiere no sólo a en esta bitácora (le envié casi todo lo que conservo en papel informático). Se refiere a mí durante la terapia… y ahora ya conoce lo profundo que he bajado. ‘Has estado en el infierno tía’ ; y eso que sólo está viendo la parte del ascenso, que le falta el principio, el descenso, lo más importante… lo que fueron aquellos primeros 17 cuadernos donde yo me sanaba, porque al final lo único que se hacía patente era que yo me había jurado que iba a salvarme. Y justo cuando suena el teléfono y veo su llamada… estoy llorando (quiero decir en ese estado en el que las lágrimas afluyen a los ojos porque te sientes emocionada, como cuando Yago, el niño de Olga, presencia la muerte de un dragón bueno o la despedida entre Tarzán y Chita) porque me he encontrado con esa parte dónde mi padre le rompe una guitarra a mi tío en la espalda, aquel llanto y descubro cómo fue que comenzaron a darme miedo los deseos… y en dónde luego digo que ya no confío ni en nada ni en nadie… sólo en mí:

    ¿Por qué me gusta Benedetti? No lo sé. Pero Benedetti lleva haciéndome compañía casi media vida. Quizás nos guste o nos apeguemos a lo que nos hace sentir menos solos. Creo que ‘La Tregua’ la leí con diecisiete años pero puede que fueran diecinueve y llevo como media hora intentando dar con aquel ejemplar que luego le regalé al que sería mi futuro marido y que retornó a mí por ese mismo motivo. Yo solía regalar libros cuando quería decirle algo importante a alguien de mí. Puede que creyera que mis propias palabras no tenían peso. ‘La Tregua’ fue un libro que regalé dos veces. La primera a Tere G, cuando se marchó a Sevilla a estudiar fotografía, ¿o fue la segunda?. Da igual, uno de los ejemplares fue comprado para desprenderme de él, el otro no, ese era el que tenía peso, el que me costó regalar. Para mí cuando cogía un libro de mi biblioteca era como…, como tomarme el corazón en las manos, el órgano en si, sí, y darle vueltas y más vueltas antes de decidir si me arrancaba un trocito o no y de dónde. El ejemplar que yo estaba buscando tenía escritas las sensaciones que viví cuando lo finalicé. Acabo de recordarlo, por eso era tan importante para mí encontrarlo hoy. Quería saber lo que escribí entonces. Algo decía de la oscuridad pero no sé el qué. La memoria me traiciona y eso me está volviendo loca… Creo que no hace mucho lo tuve en mis manos, tal vez un año; así que si te lo he prestado a ti, o a ti y me estás leyendo regrésamelo, por favor

    Benedetti me ha acompañado en todos mis amores, sus ‘Poemas de otros’. Más los que eran en boca de Martín Santomé que los que procedían del anhelo de Laura Avellaneda. Es extraño sentirse desde tan joven como un jubilado viudo en el Uruguay pero creo que fue porque envejecí muy pronto. He sido precoz para todo en esta vida. También para sentirme de nuevo niña. No quise esperar para ello a la tercera edad. No confío en el tiempo. Ya no confío en nada ni en nadie, sólo en mí y apuesto como nunca por mi crédito. Si algo en el pecho me dice: Da. Tres narices me importa el qué o a quién. Y además menos me importa lo que suceda luego… No confío en los después. Tampoco en eso. Son las primeras impresiones las que cuentan

    Y el hombre del tatuaje me habla de una pesadilla y de un sentimiento… porque después de esta vez y de este viaje algo ha cambiado y él ya no es sólo el amante crepuscular… aquella experiencia, la experiencia crepuscular que yo anhelé vivir y él consiguió materializar… nos hemos amado noche y día a pleno sol, bajo el aullido audaz del sol.

    Y hay un momento en la calle, caminamos por el paseo que va a desembocar en la vieja iglesia de Pamplona dónde él me detiene y me gira para que él sol me ilumine como si fuera una espiga de trigo en un campo y yo le digo que detesto eso, que detesto que me haga mirar al sol para mirarme y él me dice que lo sabe, mientras sonríe, y me dice que lo único que quiere es comprobar de qué color son los reflejos de mi cabello cuando la luz solar se proyecta sobre él… pero yo sé que eso tampoco es cierto del todo, y que lo único que desea transmitirme es su necesidad de que nos conozcamos sin mentiras… nada de teatro ‘no’, elogios de Tanizaki y rostros inexpresivos como el de la sombra de Chihiro, nada de penumbras favorecedoras … amar con los ojos abiertos, huir juntos de la oscuridad… conocernos realmente y supongo que le preocupaba que tras mi fotofobia ( es habitual leerme diciendo que odio al sol) se ocultase algún tipo de complejo o un problema inclusive mucho más interior… pero yo creo que no y por eso aunque le entiendo me divierte la manera en que trata de curarme de lo que es incurable… porque tras mi aversión sólo se parapetan esas prosaicas causas físicas que no tienen ninguna solución… mis ojos son hipersensibles desde siempre y me duelen y mi piel que como todas las pieles tiene memoria y lamentablemente ya ha sido agredida de manera mortal por el sol… De todas formas cuando dejamos de hablar y nos despedimos casi lo primero que me apetece hacer es cambiar el perfil de mi página más antigua, así que me conecto a la personalidad virtual de ‘en_penumbra’ , aquella mujer que fui y escribo unas palabras nuevas en el mismo lugar que durante meses ocuparon las antiguas:

    Alguien clara-oscura que anda viviendo una época luminosa de su vida…
    a días feliz, inmensamente, o extrañamente feliz y a tardes … sombría y atemorizada
    ¿y si todo hubiera sido un sueño? -se pregunta la niña que hablaba con las gárgolas
    Pero no importa -sonríe-. Siempre nos quedarán las ruinas…
    eso tan decadente y tan hermoso que fueron las ruinas y la promesa de la absenta destilándose en la noche de cualquier garganta

    besos o no besos, ¿acaso importa?

  21. Fecha: 26/05/2005 23:25.

    Me encanta eso de poder conducir de un lado a otro de mi interior (eso es el No-tiempo) a una persona y que ésta no se sienta perdida sino viviendo conmigo. Quiero arrastrarle… Supongo que expreso una necesidad de compañía, una escapada de la soledad… aunque es evidente que siempre ayuda que exista ese alguien en el que piensas al escribir, con el que hablas, a quién quisiera poder arrastrar contigo adentro (eso es más que huir de la soledad, eso es derrotarla) y que te gustaría que se moviera contigo… Ayuda a mantener esa sensación de intimidad, de te lo estoy contando sólo a ti y me gustan vuestras comentarios cuando siento que me he acercado a lo que yo buscaba … y es un poco como ser mecido :)

    Por eso lo que me dice hoy Su ha sido tan especial. Me comunica eso. Me han gustado muchísimo esos comentarios porque parece que se mueven conmigo y me hacen sentir comunicación viva.

  22. Hemos abierto puertas, me has enseñado espejos…
    ———————

    ¿Pot qué las palabras importarán tanto? ¿Por qué se jugará tanto con ellas?
    Recordamos frases durante mucho tiempo. Retumban en la cabeza, pero luego hay laditos que olvidan el sentido de éstas, como tirar piedras al río.
    Me lío. Me refiero a que se utilizan las palabras con mucha alegría, son tan bonitas, suenan tan bien. Pero luego, a veces, se las lleva el viento. Y el olvido no suele volar, es cabezón.
    :)))
    Candela, me gusta el texto, como todos los tuyos suele ser muy sentido, muy desde dentro. Y emociona.
    Salud. :)

    _________________________
    _________________________

    ¿Por qué ayudan a recordar? No lo sé.
    Si no se hubieran dicho, y yo no las hubiera transcrito… ni siquiera sabría hoy que existieron… Y necesito palabras para tirar de mi madeja… No es importante, pero me apetece :)

    Gracias Nandara pero ya no escribo igual.
    No sé quien me dejó ayer un comentario en un texto de Sabbat… Pues apañado va si piensa que soy la misma :)

    Besos Nandara, rojos, como mis ovarios hoy ;)

  23. anotaciones de Cefontes en primavera ( – XVII – )
    ”’ … sólo fui capaz de murmurar con rabia: ¡Sapo! ¡Tinolorrinco! ¡Iris!”’

    Así es como termina el precioso y terrible relato de Manuel Rivas: ‘La lengua de las mariposas’. Y mientras tanto a mí me ha dado tiempo a no perder por los pelos el Alsa de las 14h30, así que antes de las tres de la tarde estoy en Gijón.

    Lo primero que hago al bajar del autobús es buscar un quiosco. Compro chicles, Orbit de color azul, siempre los mismos y no sé porque le cuento, a la propietaria del claustrofóbico local, el incidente del café molido derramado por el suelo de mi cocina; supongo que tal vez porque casi la dejo sin quiosco en cuestión de segundos y porque necesito contárselo a alguien que me diga ‘eso a mí casi todos los días’ y que por eso me asegure estadísticamente que no es un mal presagio de nada… o lo que es lo mismo, que a una no van a plantarla en mitad del sueño de su vida. ¿Os he hablado alguna vez de lo de mi boda? Eso sí que fue simpático porque mi marido durmió en mi casa, llevaba días viviendo allí y el que me propuso que nos casáramos fue él, tal vez porque yo en aquella época andaba un poco como Susana hace un par de meses, a la búsqueda de un futuro y estaba planteándome la posibilidad de cambiar de aires, irme a Canarias dónde tenía una tía que me aseguraba que allí encontraría algo pronto … o a Cuenca, dónde unos parientes de mi madre, habían abierto una academia y le contaban que había trabajo para mí… mi mundo en mi ciudad era terriblemente constreñido y se reducía sólo a las posibilidades que te deja estar de continuo circulando entre los rumores de las bocas… pues bien, durante el rato en que me fui con mi padre y llegamos al juzgado… hubo una media hora de separación, o mejor decir de desesperación, que fue un averno en el que yo me torturaba pensando que él se arrepentiría por el camino, haría bajarse a mi madre y a mi abuela del coche y me dejaría plantada en medio de la calle y muerta de vergüenza. Y lo que son las cosas, aquella madrugada la que le suplicó entre lágrimas indetenibles, que le permitiera volverse a su casa a pensárselo durante un par de meses, o tres, fui yo, y creo recordar que algo así le sucedió a Rodolfo Valentino. Su mujer, la actriz Jean Acker se encerró en el baño la noche de bodas y el matrimonio no les sobrevivió al mes. Pero yo al día siguiente me olvidé del tema y me propuse como fuera sacarlo adelante, y creo que subsistí unos tres años así… luchando yo sola.

    Me siento torpe y ansiosa, aunque Sergio me asegura que ese el estado ideal: ‘escribir con ansia, sentir con ansia, vivir con ansia, amar con ansia, cada día, por si acaso el Yo decide no despertar’ …. Torpe y ansiosa pero atractiva y aunque en los alrededores de la estación no hay gaviotas donde ensayar ningún ejercicio de ornitomancia, de hecho ningún ave, canta, grita o vuela… no hay hombre que no se fije en mí y me diga con los ojos o con la boca, bocas de labios que se mueven y aventuran, en un inaudible murmullo, que estoy muy guapa. Tal vez porque hoy busco eso, sólo anónimos ojos masculinos , esa mirada erótica de los varones, que tanto he llegado a aborrecer cuando ellos me desagradan, y que hoy consumo voraz, y agradecida, sin discriminar ninguna, una mirada que sea un antecedente penal de la suya, un cruce de miradas entre el deseo impenitente y la admiración blanco-azulada, y para eso ¿existen mejores pájaros?. Vuelvo a la estación, que es sólo cruzar la calle, aunque me parece raro que ya haya llegado; un hombre semejante a él, sentado con un traje blanco en una de las sillas adosadas a la pared dónde la gente espera sentada, lee un libro… y aunque no hay árboles me da un vuelco el estómago, y entonces parece que la vejiga se me va a reventar. Y ahora lo que necesito es encontrar, y con urgencias, un baño dónde orinar los nervios no sé si ya por septuagésima vez, y tengo la sensación de que si la espera dura un par de horas más y no bebo aquel te con limón y él llega y me besa, y no deja de besarme… me habría muerto de deshidratación o de angustia, porque había empezado a sudar a mares, ese sudor frío que se adelanta a los desmayos y el sol acribillaba las testas como si fuera un sol escapado de un agosto incendiario. Así que me doy media vuelta y giro a la izquierda porque cuándo el descienda de su autocar, no sería nada conveniente, que nos mostrásemos muy efusivos al pie del andén; así que había pensado en encontrar un lugar agradable y próximo a dónde arrastrarlo sin decirle ni palabra en cuanto fuese que pusiera los pies en el suelo. Imaginaba que lo entendería y echaríamos a correr. Estoy a menos de 30 Km. de mi ciudad y la hora prevista era una hora punta, y tampoco quería que nos fuéramos al cibercafé donde nos habíamos despedido la última vez. Muy poco seguro y demasiado transitado. Y ahora giro dónde el establecimiento de electrodomésticos y continúo de frente por esa calle dónde, unos quince metros más allá, descubro lo que busco. Es perfecto y una joven de rasgos agradables, que podría ser una inmigrante ecuatoriana, atiende la barra, que es larga aunque más que su coleta trenzada y al fondo están precisamente los asientos que busco, en la penumbra del fondo, bancos de madera oscuros, con el respaldo muy alto que constituyen pequeños espacios semi-cerrados y se aproximan a la intimidad de un compartimiento estanco. Ha sido una verdadera suerte dar con este lugar.

    anotaciones de Cefontes en primavera ( – XVII – )
    ”’ … sólo fui capaz de murmurar con rabia: ¡Sapo! ¡Tinolorrinco! ¡Iris!”’

    Así es como termina el precioso y terrible relato de Manuel Rivas: ‘La lengua de las mariposas’. Y mientras tanto a mí me ha dado tiempo a no perder por los pelos el Alsa de las 14h30, así que antes de las tres de la tarde estoy en Gijón.

    Lo primero que hago al bajar del autobús es buscar un quiosco. Compro chicles, Orbit de color azul, siempre los mismos y no sé porque le cuento, a la propietaria del claustrofóbico local, el incidente del café molido derramado por el suelo de mi cocina; supongo que tal vez porque casi la dejo sin quiosco en cuestión de segundos y porque necesito contárselo a alguien que me diga ‘eso a mí casi todos los días’ y que por eso me asegure estadísticamente que no es un mal presagio de nada… o lo que es lo mismo, que a una no van a plantarla en mitad del sueño de su vida. ¿Os he hablado alguna vez de lo de mi boda? Eso sí que fue simpático porque mi marido durmió en mi casa, llevaba días viviendo allí y el que me propuso que nos casáramos fue él, tal vez porque yo en aquella época andaba un poco como Susana hace un par de meses, a la búsqueda de un futuro y estaba planteándome la posibilidad de cambiar de aires, irme a Canarias dónde tenía una tía que me aseguraba que allí encontraría algo pronto … o a Cuenca, dónde unos parientes de mi madre, habían abierto una academia y le contaban que había trabajo para mí… mi mundo en mi ciudad era terriblemente constreñido y se reducía sólo a las posibilidades que te deja estar de continuo circulando entre los rumores de las bocas… pues bien, durante el rato en que me fui con mi padre y llegamos al juzgado… hubo una media hora de separación, o mejor decir de desesperación, que fue un averno en el que yo me torturaba pensando que él se arrepentiría por el camino, haría bajarse a mi madre y a mi abuela del coche y me dejaría plantada en medio de la calle y muerta de vergüenza. Y lo que son las cosas, aquella madrugada la que le suplicó entre lágrimas indetenibles, que le permitiera volverse a su casa a pensárselo durante un par de meses, o tres, fui yo, y creo recordar que algo así le sucedió a Rodolfo Valentino. Su mujer, la actriz Jean Acker se encerró en el baño la noche de bodas y el matrimonio no les sobrevivió al mes. Pero yo al día siguiente me olvidé del tema y me propuse como fuera sacarlo adelante, y creo que subsistí unos tres años así… luchando yo sola.

    Me siento torpe y ansiosa, aunque Sergio me asegura que ese el estado ideal: ‘escribir con ansia, sentir con ansia, vivir con ansia, amar con ansia, cada día, por si acaso el Yo decide no despertar’ …. Torpe y ansiosa pero atractiva y aunque en los alrededores de la estación no hay gaviotas donde ensayar ningún ejercicio de ornitomancia, de hecho ningún ave, canta, grita o vuela… no hay hombre que no se fije en mí y me diga con los ojos o con la boca, bocas de labios que se mueven y aventuran, en un inaudible murmullo, que estoy muy guapa. Tal vez porque hoy busco eso, sólo anónimos ojos masculinos , esa mirada erótica de los varones, que tanto he llegado a aborrecer cuando ellos me desagradan, y que hoy consumo voraz, y agradecida, sin discriminar ninguna, una mirada que sea un antecedente penal de la suya, un cruce de miradas entre el deseo impenitente y la admiración blanco-azulada, y para eso ¿existen mejores pájaros?. Vuelvo a la estación, que es sólo cruzar la calle, aunque me parece raro que ya haya llegado; un hombre semejante a él, sentado con un traje blanco en una de las sillas adosadas a la pared dónde la gente espera sentada, lee un libro… y aunque no hay árboles me da un vuelco el estómago, y entonces parece que la vejiga se me va a reventar. Y ahora lo que necesito es encontrar, y con urgencias, un baño dónde orinar los nervios no sé si ya por septuagésima vez, y tengo la sensación de que si la espera dura un par de horas más y no bebo aquel te con limón y él llega y me besa, y no deja de besarme… me habría muerto de deshidratación o de angustia, porque había empezado a sudar a mares, ese sudor frío que se adelanta a los desmayos y el sol acribillaba las testas como si fuera un sol escapado de un agosto incendiario. Así que me doy media vuelta y giro a la izquierda porque cuándo el descienda de su autocar, no sería nada conveniente, que nos mostrásemos muy efusivos al pie del andén; así que había pensado en encontrar un lugar agradable y próximo a dónde arrastrarlo sin decirle ni palabra en cuanto fuese que pusiera los pies en el suelo. Imaginaba que lo entendería y echaríamos a correr. Estoy a menos de 30 Km. de mi ciudad y la hora prevista era una hora punta, y tampoco quería que nos fuéramos al cibercafé donde nos habíamos despedido la última vez. Muy poco seguro y demasiado transitado. Y ahora giro dónde el establecimiento de electrodomésticos y continúo de frente por esa calle dónde, unos quince metros más allá, descubro lo que busco. Es perfecto y una joven de rasgos agradables, que podría ser una inmigrante ecuatoriana, atiende la barra, que es larga aunque más que su coleta trenzada y al fondo están precisamente los asientos que busco, en la penumbra del fondo, bancos de madera oscuros, con el respaldo muy alto que constituyen pequeños espacios semi-cerrados y se aproximan a la intimidad de un compartimiento estanco. Ha sido una verdadera suerte dar con este lugar.
    10/06/2005 14:44

  24. anotaciones de cefontes en primavera ( – XVI – )
    Junio 2, 2005

    y yo creo que la falda hueso me la puse por eso, para parecer más joven… e hice lo que no había hecho nunca hasta ahora en todos estos años … porque antes del amante crepuscular todas mis aventuras románticas y sexuales partían del árbol bajo la ventana de ”mi doctor del alma” … así fue con Nora y aquel amo… o de su ventana en el Centro de Salud… como ocurrió con Pedro O. Y con Fernando también le vi antes, cuando entraba en su portal y yo me escondí tras la furgoneta para que no me viese Laura. Y con Max fue en el parque. Y si no nacían, morían allí… como tantas veces con Guernika o la primera vez con Antonio… porque Pésimo Malasaña. era el sentido de todos los sentidos. Pero esa mañana lo que hago es dirigirme hacia la ventana de Alma, y cuando estoy llegando, hago una llamada y le pido a mi madre que avise a mi abuela para que se asome. Y las dos lo hacen, las dos saben que voy a encontrarme con F. y mi abuela tarda un rato largo en darse cuenta de que la chica que le saluda desde la esquina de la calle soy yo. No me ha reconocido cuando me ha visto… ¡qué gracia! aunque esa es una de las cosas que tienes que saber de mí: siempre he sido muy camaleónica y aunque los años me van restando muchas posibilidades… de alguna manera aún lo resulto. Luego ella ,por lo que fuera, me cuenta que esa noche se la comió la desazón y las pesadillas. ‘Siempre me entero cuando regresas… Nunca te había visto marchar’.

    – Pues claro – le digo. Pero yo sabía que esta vez era diferente. No tenías que haberte preocupado en absoluto por mí. Estaba plenamente segura de lo que ocurriría… No había nada de lo que preocuparse.

    Lo que quiero explicarte es que algo ha cambiado en mi interior. Yo un mes antes de que F. me sugiriera la posibilidad de conocernos… estaba dándole vueltas a la idea de la muerte porque para mí la vida había perdido todo el sentido… un duelo puede convertirse en algo auténticamente desgarrador, y yo no quería dedicarle más tiempo… no quería esperar por la muerte anímica del Doctor Malasaña. Y lo que se me ocurrió hacer (mi pensamiento tiende a lo creativo) fue construir una trama: una mujer escribe un diario de ficción aunque es la realidad y mientras lo escribe y se adentra en los suicidios de la historia, busca la manera de que el hombre del que está enamorada y no la corresponde acabe con su vida. Y con estas fue cuando apareció Max… Y por eso cuando el hombre del tatuaje y yo nos encontramos frente al hotel hacia el que nos dirigimos en Salado y hablamos de los niños del parque y de mi regreso a ellos, a Candela Luminosa, en concreto, yo le digo que no habrá ningún regreso… porque Candela no es sólo Candela, Candela es también su padre y si yo volviera a ella, también estaría volviendo a él y mi alma correría el peligro de volver a dividirse entre el amor o el deseo que siento por dos hombres y no quiero eso, y ya no es porque existan o no existan los sentimientos por su parte, o porque eso me preocupe, es sólo por mí, por egoísmo personal, porque no quiero experimentar ningún tipo de atracción hacia alguien que lo único que me ha demostrado durante todos estos años desde que nos conocemos es que disfruta con mi dolor.
    Publicado por unsabbat

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