– Los endulzantes bajos en calorías pueden ser mortales –

‘… Donde la muerte únicamente, / La muerte únicamente, / Puede hacer resonar la melodía prometida.//”

– LUIS CERNUDA –

 

Daniela Edburg

‘Muerte por Canderel’, 2004

– DANIELA EDBURG –

La noche para la mujer había sido como una perpleja tundra helada.

Y esa subsistencia de lemming enredado en tuberías de sueños bajo los suelos hibernantes del permafrost; que albergan entre sus semillas latentes la esperanza de la llegada de un eterno y venturoso deshielo.

A nadie se le habría ocurrido pensar que Ella coleccionaba todos esos sobrecitos de aspartamo, para colárselos por la nariz el día que su gatita de tela se negara a despegarse del bolso de felpa, alegando una fuerte tensión premenstrual, para jugar a los médicos con su osito de peluche predilecto.

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5 Respuestas a “– Los endulzantes bajos en calorías pueden ser mortales –

  1. LA GLORIA DEL POETA

    Demonio hermano mío, mi semejante,
    Te vi palidecer colgado como la luna matinal,
    Oculto en una nube por el cielo,
    Entre las horribles montañas,
    Con una llama a guisa de flor taras la menuda
    oreja tentadora,
    Blasfemando lleno de dicha ignorante,
    Igual que un niño cuando entona su plegaria,
    Y burlándote cruelmente al contemplar mi cansancio
    de la tierra.

    Mas no eres tú,
    Amor mío hecho eternidad,
    Quien deba reír de este sueño, de esta impotencia,
    de esta caída,
    Porque somos chispas de un mismo fuego
    Y un mismo soplo nos lanzó sobre las ondas tenebrosas
    De una extraña creación, donde los hombres
    Se acaban como un fósforo al trepar los fatigosos
    años de sus vidas.

    Tu carne como la mía
    Desea tras el agua y el sol el roce de la seda;
    Nuestra palabra anhela
    El muchacho semejante a una rama florida
    Que pliega la gracia de su aroma y color en el
    aire cálido de mayo;
    Nuestros ojos el mar monótono y diverso,
    Poblado por el grito de las aves grises en la tormenta,
    Nuestra mano hermosos versos que arrojar al
    desdén de los hombres.

    Los hombres tú los conoces, hermano mío;
    Mírales cómo enderezan su invisible corona
    Mientras se borran en la sombra con su mujeres
    al brazo,
    Carga de suficiencia inconsciente,
    Llevando a comedida distancia del pecho,
    Como sacerdotes católicos la forma de su triste
    dios,
    Los hijos conseguidos en unos minutos que se
    hurtaron al sueño
    Para dedicarlos a la cohabitación, en la densa
    tiniebla conyugal
    De su cubiles, escalonados los unos sobre los
    otros.

    Mírales perdidos en la naturaleza,
    Cómo enferman entre los graciosos castaños a
    los taciturnos plátanos,
    Cómo levantan con avaricia el mentón,
    Sintiendo un miedo oscuro morderle los talones;
    Mira cómo desertan de su trabajo el séptimo
    día autorizado,
    Mientras la caja, el mostrador, la clínica, el bufete,
    el despacho oficial
    Dejan pasar el aire con callado rumor por su
    ámbito solitario.

    Escúchales brotar interminables palabras
    Aromatizadas de facilidad violenta,
    Reclamando un abrigo para el niñito encadenado
    bajo el sol divino
    O una bebida tibia, que resguarde aterciopeladamente
    El clima de su fauces,
    A quienes dañaría la excesiva frialdad del agua
    natural.

    Oye sus marmóreos preceptos
    Sobre lo útil, lo normal y lo hermoso;
    Óyeles dictar la ley al mundo, acotar el amor,
    dar canon a la belleza inexpresable,
    Mientras deleitan sus sentidos con altavoces
    delirantes;
    Contempla sus extraños cerebros
    Intentando levantar, hijo, a hijo, un complicado
    edificio de arena
    Que negase con torva frente lívida la refulgente
    paz de las estrellas.

    Esos son, hermano mío,
    Los seres con quienes muero a solas,
    Fantasmas que harán brotar un día
    El solemne erudito, oráculo de estas palabras
    mías ante alumnos extraños,
    Obteniendo por ello renombre,
    Más una pequeña casa de campo en la angustiosa
    sierra inmediata a la capital;
    En tanto tú, tras irisada niebla,
    Acaricias los rizos de tu cabellera
    Y contemplas con gesto distraído desde la altura
    Esta sucia tierra donde el poeta se ahoga.

    Sabes sin embargo que mi voz es la tuya,
    Que mi amor es el tuyo;
    Deja, oh, deja por una larga noche
    Resbalar tu cálido cuerpo oscuro,
    Ligero como un látigo,
    Bajo el mío, momia de hastío sepulta en anónima
    yacija,
    Y que tus besos, ese venero inagotable,
    Viertan en mí la fiebre de una pasión a muerte
    entre los dos;
    Porque me cansa la vana tarea de las palabras,
    Como al niño las dulces piedrecillas
    Que arroja a un lago, para ver estremecerse su
    calma
    Con el reflejo de una gran ala misteriosa.

    Es hora ya, es más que tiempo
    De que tus manos cedan a mi gloria
    El flamígero puñal codiciado del poeta,
    De que lo hundas, con sólo un golpe limpio,
    En este pecho sonoro y vibrante, idéntico a un
    laúd,
    Donde la muerte únicamente,
    La muerte únicamente,
    Puede hacer resonar la melodía prometida.

    – LUIS CERNUDA –

  2. Que golpe de efecto ese exceso de rayas de coca. Pensé que la foto que aparece sería de un adulto y tu referencia a los patucos me presentó una historia tan diferente.
    Como pa entender nada con este cerebro que acarreamos: tan dado a tener clarísimo algo aunque no sea verdad. “La verdad es lo que es. Y sigue siendo verdad, aunque se piense al revés” (Antonio Machado).

    No veía el momento de hacerte “cu-cú”, pero, chica, últimamente ando floja de entendederas (y liada con obras en casa) y tus post en mis post-vacaciones me resultan crípticos, pero siempre palpita tu aliento y mola ;)

    Besos.

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    ________________________

    Yo lo que veo en esa foto Pat, es una ecografía… pero podría ser cualquier cosa.
    Pero de verdad que no son rayas de coca. Están preparadas como tal pero es canderel. O sea, azucar baja en calorías…
    A mí el cerebro cada día me parece más interesante… es un putolaberinto :)
    Como para aburrirse con él… no sé, chica, yo estoy muy bien.
    Ando oscilando entre creatividad y otro tipo de creatividad. Pero creatividad…
    Ayer a la noche me acordé de ti porque hablaba con alguien… de Madrid :)
    En realidad nunca me he sentido mejor como en este último año…
    Era hora :)
    Besazos y no te molestes en entender… está todo preparado para confundir ;)
    Es que sino no tendría nada que ver con la mística, si quiera… y la mística es esencialmente misterio..

  3. I love you, mari. Y te juro que anoche soñé contigo…suelo recordar algo así como uno o dos fotogramas de mis sueños; nunca son relatos. Y en este caso tú me pedías que te llamara por teléfono a las 14:00 y que no me preocupase por los gritos y el ruido que escuchase por el teléfono, que eran cosas tuyas. No recuerdo que respuesta te dí, pero la imagino jajaja.

    Que estás creativa salta a la vista, eres un borbotón y adoro transitar también por tus libélulas, aprendo mogollón.

    +besucos.

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    __________________________

    Yo también me la imagino :))))))))))))))))
    En fin, si que le pido esas cosas a la peña… para que nos vamos a querer engañar.
    Besucos para ti ;)

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