El protocolo de Milwaukee o el caso de Jeanna Giese

‘Siempre seré la primera persona que sobrevivió a la rabia. Y si funciona con una segunda persona creo que se creará una reacción en cadena de supervivientes de esta enfermedad’

– Jeanna Giese –

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Anciana elegida para personificar a la RABIA

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Soy una enfermedad asesina, antigua y letal. Tenerme, contraerme, el virus de la rabia, es en el ciento por ciento de los casos una sentencia de muerte. A lo largo de la historia de la humanidad nadie me había sobrevivido. Yo estaba orgullosa. Muy orgullosa de que nadie, nunca, jamás, imposible, me hubiera derrotado. Cuando me introduzco en el cuerpo del organismo anfitrión, avanzo rápidamente por su sistema nervioso. Soy un virus malévolo y el único invisible para el sistema inmunológico. Me escondo entre los nervios y los utilizó como atajos para llegar al cerebro. Entonces me adueño de él, siguiendo una estrategia de ataque múltiple y fatal. Y siempre acabo con la vida de cualquier mamífero pero no sin antes volverle absolutamente loco, mi sello distintivo, y conseguir que me transmita. Mis cifras anuales de víctimas alcanzan las 100.000. O eso dicen los poco fiables medios de comunicación.

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niño infectado por el virus de la rabia

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Pero yo estoy convencida de que son muchas más y la mayoría niños. Hay un antídoto, un único antídoto que puede vencerme. Pero muchas personas ignoran que la mínima mordedura de un animal, que me porte, o una sola gota de su saliva basta para contagiarme. Ese antídoto, la vacuna contra la rabia, sólo es eficaz si se administra en las 24 horas siguientes al hecho nefasto de entrar en contacto conmigo. De todas formas me siento a salvo porque casi todas mis víctimas pertenecen a países en vías de desarrollo y esos son los que menos parecen preocuparles a todos; así que pienso que podré seguir siendo invencible durante aún mucho tiempo. Llevan siglos tratándome igual.

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Hombre infectado por la rabia

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Aíslan y atan a mis enfermos y esperan a que yo los consuma. Los dejan morir inevitablemente y condenados a la más horrible de las muertes.

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Hombre afectado por el virus de la rabia y condenado a muerte

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Los desgraciados echan espuma por la boca y se agitan y convulsionan, horrorizados, ante lo que les está sucediendo. Porque mientras, pendulan entre el delirio y la cordura. Soy yo, emblemática reina portadora de la obscena Muerte, quién decide lo que en último extremo la escasa decencia humana bien podría evitar.

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¿MILAGRO O CURA? = EL CASO DE JEANNA GIESE

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Jeanna Giese

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Una familia, a finales del verano en Fond-Du-Lac, Wisconsin, el 12 de septiembre del 2005, se acerca a la iglesia de San Patricio, no muy lejos de su casa, para asistir a la misa dominical. ‘Un pequeño murcielago negro, empezó a revolotear por toda la iglesia, se iba posando por las ventanas…’, recuerda Jeena Giese, rutilante adolescente de 15 años… ‘pero nunca llegaba a las que estaban abiertas y entonces empezó a volar cada vez más bajo, por encima de las cabezas… la gente lo espantaba con sus sombreros. Entonces alguien lo golpeó y el murcielago cayó al suelo. ¿Puedo cogerlo? – le dije a mi madre- ¿para sacarlo fuera? Quería ayudarlo pero también creía que sería guay tocar a un murciélago. Así que lo cogí y me fui fuera, y justo cuando estaba saliendo por la puerta me mordió en el dedo. Lo solté pero se me agarró al dedo. Como me hacía mucho daño agité la mano y me deshice de él. No le di más importancia’

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los padres de Jeanna

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– Era un pinchacito, un corte. Nada grave. Lo limpiamos al llegar a casa y nos olvidamos del incidente – rememoran sus inconscientes padres.

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La ignorancia y la desidia siempre han servido fiel y especialmente a mis fines. Como aquel joven que pensó que si se gastaba su poco dinero en la vacuna, en combatir contra mí… no tendría bastante para su boda. Desconocía que esa arma, que me sería fatal, era gratuita.

Y llegó el otoño y el fútbol americano. Y Jeanna se sentía impaciente por celebrar Halloween. Aunque al cabo de unas tres semanas empezó a notar un hormigueo en el brazo. Ni siquiera podía describir como era pero ya era yo que me estaba impacientando. Decía que era como tener hormigas de verdad, y sus padres lo achacaron a un pinzamiento en un nervio o algo así. Y a mí me resultó graciosa su despreocupación. Ni se acordaron del murcielago ni se les ocurrió pensar en mí. Pero ese hormigueo significaba que el virus se encontraba en movimiento. Me desplazaba por sus nervios en dirección a la médula espinal y al cerebro. Una semana después la joven se empezó a encontrar muy cansada, pobrecita, como si estuviera acatarrada. La mano le temblaba un poco y arrastraba ligeramente las palabras. Los síntomas eran muy vagos, como los de la gripe pero en ese momento, si alguien no lo hubiera impedido, con seguridad ya te habrías convertido en una estadística más. Tu decreto de muerte había sido firmado por mí y su fecha escrita.

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Jeanna Giese

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‘Quería jugar el partido de voley. Era el último de la temporada, Jugábamos contra un equipo importante Era un partido importante. Estábamos calentando y yo estaba haciendo remates y golpeando la pelota. De repente me la tiraron y yo vi dos pelotas y pensé: ¿cuál es la de verdad? Así que me llevaron a casa pero ya no recuerdo nada más desde ese momento

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El acontecimiento descrito de la doble visión sucedió después de pasado casi un mes de la mordedura del murciélago y de mi contagio. Y fue ahí, por fin, que sus padres decidieron llevar a Jeana Giese al hospital donde le hicieron pruebas de todas las enfermedades posibles pero a nadie se le ocurrió pensar en mí. Todo sucedía muy rápido y la incertidumbre les atenazaba en aquella espera. Aunque los padres en ningún momento supusieron que fuera algo tan grave como un asunto de vida o muerte. Y cuando se descartaron todas esas enfermedades posibles…

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murciélago

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‘No sé por qué – explica la madre- le dije que hacía poco le había mordido un murcielago. El médico se quedó blanco. En serio. Me preguntó cómo había ocurrido y todo eso. Entonces repasó sus síntomas de nuevo y nos dijo: en seguida vuelvo’

Sí se confirmaba que era yo… la adolescente alcanzaría la fase terminal en cuestión de días y el médico de cabecera se dio cuenta de que iba a necesitar toda la ayuda posible; o puede que más bien, a alguien que le librara de tener que asistir al macabro espectáculo, de ver la impiedad con que yo devastaba aquella vida, que quizás él había ayudado a nacer. Trasladaron a Jeanna a la unidad de cuidados intensivos del hospital infantil de Milwaukee; donde el médico de guardia, el doctor Rodney Willoughby , se vio cara a cara por primera vez conmigo, el virus más letal conocido por el hombre.

De inmediato el doctor Willoughby envió muestras del líquido raquídeo de Jeanna al centro de control de enfermedades para una confirmación. ¿Y qué? – pensé. Déjalos que lo confirmen y se espeluznen. Siempre es más divertido observar a actuar a alguien al que acaban de presentarme, y que no está acostumbrado a mí. Los que me conocen y me tratan habitualmente suelen insensibilizarse, más pronto o más tarde, contra la agonía humana, que alguna vez pudo suponerles mi destructiva aniquilación.

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Doctor Rodney Willoughby

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‘Vemos la rabia como el monte Everest -declara Willoughby- Es letal en todos los casos y rápida. El hombre lleva desde siempre intentando encontrar la cura sin resultados’

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Pero frenéticamente el doctor Willoughby, que era y es un individuo con inquietudes y algo lanzado como reconoció en alguna entrevista… se volcó en la búsqueda de algún tipo de información que pudiera serle útil, y puesto que ese era su primer caso.

‘No tenía ninguna posibilidad de sobrevivir – nos cuenta ahora Willoughby – Y además creo que las terapias aplicadas, al menos parte de las recomendaciones eran perjudicales. Los artículos siguen aconsejando que se sede a los enfermos de rabia para controlar su dolor. Asi que se les mete en habitaciones oscuras. Normalmente atados para que no puedan seguir autolesionándose. Y luego normalmente en un día o dos la naturaleza hace el resto. Hay expertos que escriben sobre como tratar a los enfermos de rabia pero si no hay cura no tiene sentido leer esos artículos y yo no lo hice para ahorrar tiempo’

Y entonces Wilavy, trabajando contra reloj, encontró un ”oscuro artículo en Internet, que sugería el primer atisbo de una idea. Su autor había descubierto que si bien las víctimas, de mi fatal mordedura, morían entre violentos ataques y convulsiones, su cerebro parecía estar físicamente intacto. Lo que replanteaba el supuesto de que el virus de la rabia atacaba a la cabeza. Y a eso fue a lo que se aferraron a la hora de buscar tratamiento para Jeanna. Yo, mientras, ya había secuestrado al cerebro y disfrutaba, mezclando, alterando y confundiendo sus ordenes como una maquiavélica ”enana”. Lo que originaba un caos en el cuerpo anfitrión, que en breve devendría en un fallo de todos los órganos vitales. Sería su cerebro, el mismo cerebro afectado, el que mataría a la victima. Pero Willoughby comenzaba a vislumbrar, estableciéndose en esa convicción, un tratamiento radical que podría salvar al enfermo de su propio cerebro y por tanto de mí. Pero claro, él sabía que lo que estaba en juego era algo más que la vida de Jeanna. Eran todas las futuras víctimas portadoras de rabia del mundo. ¡Qué adorable Ingenuidad!

El centro para el control de enfermedades confirmó de manera oficial que Jeanna Giese tenía rabia. Aunque antes de que sucediera eso Jeanna ya me salivaba y hubo que ponerle un respirador, y Willoughby estaba seguro de que era yo a lo que se enfrentaba, y de que a su paciente le quedaban sólo unas horas de vida. Así que, en vez de conformarse con lo que ya se sabía sobre mí, se volcó en un último esfuerzo por dar con la cura que se le había resistiendo a la Ciencia durante siglos. Y sus avances se basaron en la inconcebible idea, de que desconectar el cerebro de su paciente me podría parar los pies. (como engañar a la muerte misma) él mismo. Vamos, que a ese infecto medicucho, don nadie, porque no era nadie con créditos en el terreno de mi estudio, fue históricamente al primero que se le ocurrió jugarme una auténtica mala pasada. Y la Rabia consiguiente que les daría a todos sus colegas por no haber sido ellos. Y precisamente esa era otra de mis bazas… como más adelante se verá.

Entonces quizás el sistema inmunológico de Jeanna contaría con el tiempo necesario para deshacerse de mí. Su cerebro inducido, químicamente, al más profundo de los comas impediría la muerte de la paciente por el propio cerebro, porque el doctor Willoughby estaría ”matándola”

‘Entonces divisamos lo que parecía un enorme agujero en las defensas del virus. Algo que nadie había intentado. La simple idea de adormecer el cerebro, hasta el punto de no funcionar, durante el tiempo suficiente, para que el sistema inmunológico ejerciera su trabajo parecía obvio y todo aquello fue como una revelación. El plan se puso en práctica en media hora y la otra media hora estuvimos discutiendo acaloradamente si deberíamos decírselo a su familia. Prácticamente se habían hecho a la idea de que Jeanna iba a morir. Era un hecho científico. Pero al mismo tiempo nos ofrecieron a su hija para que pudieramos comprobar si había alguna esperanza para la próxima víctima. Ha sido probablemente la decisión más generosa que me he encontrado en mis 20 años de práctica de la medicina’

Así que Rodney Willoughby siguió adelante con su protocolo experimental nunca visto en el tratamiento de mi rabia. El 10 de octubre se le indujo a Jeanna un *coma tan profundo que llegó a estar al borde de la muerte. Esto resultaba peligroso incluso durante unas horas pero Willoughby planeaba dejarla así el tiempo que fuera necesario. El coma duró seis días.

‘Estamos intentando ganar tiempo para que el sistema inmunológico haga su trabajo. Suele necesitar de 5 a 7 días en empezar a generar una respuesta con anticuerpos y unos 10 días en que ésta sea consistente. Creemos que la respuesta de los anticuerpos es importante para combatir la rabia, para limpiar el cerebro. Hay una estrecha línea entre sedar el corazón, por ejemplo, y sedar el cerebro. Temíamos habernos pasado y que su corazón fallará. Estamos preparadas para desconectarla si las cosas iban mal, porque era algo peligroso’

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Mientras sin que nadie pudiera ni siquiera sospecharlo yo sería vencida, la madre llevaba un diario de sentimientos:

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Madre de Jeanna Gease

‘Ha venido papá, Jonathan, Maht y B. J. Era la primera vez que te veían desde el sábado. Cuando estabas en casa. Me ha dolido mucho verlos porque sabía lo que estaban sufriendo. Lo pasé muy mal cuando les vi llorar. Te dijeron que te pondrías bien, que te querrían. Jonathan te dijo que te pusieras buena para que te pudieras reír de él por haber llorado’

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Y entonces, tras 7 días al borde de la muerte, aparecieron los primeros síntomas de que el sistema inmunológico estaba generando anticuerpos para luchar por su vida

‘Nuestro mayor temor era que el organismo estuviera tan deteriorado que no fuera capaz de moverse ni de hacer nada. O peor, que se tratara de lo que llamamos sindrome del cautiverio, en el que el paciente está consciente pero no tiene ninguna actividad muscular; sólo puede oír y ver, pero no hablar ni tragar ni nada en absoluto. Cuando la sacamos del coma y no se movía ni respondía al dolor pensé que habíamos conseguido un cuerpo sano pero vegetativo. Aquel fue el peor día de mi vida’

Entonces se produjo un hecho prometedor para la Ciencia. Jeanna se movió. A los diez días de iniciar el revolucionario tratamiento sus ojos se abrieron y siguieron el rostro de su madre. Y dejó los ojos abiertos y pareció reconocer. Y todos sintieron que Jeanna Gease lo había conseguido. Pero mi enfermedad la había desconectado completamente y la chica tardaría al menos dos años en lograr volver a conectarse del todo. La habían desenchufado y luego la habían enchufado otra vez, así que tendría que aprenderlo de nuevo todo.

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Jeanna Giese

‘Cuando desperté del coma no podía hablar. No podía emitir ningún sonido. Mi madre y mi amiga me dijeron que cuando me limpiaran los dientes me pondría a gritar pero tenía la boca abierta y no hacía ningún ruido. Se notaba que estaba gritando y se me saltaban las lágrimas y el sonido no surgía. Era muy raro… Me someterion a terapia y me dolió muchísimo porque tenía los músculos muy tensos. Me dolía al moverlos’

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La realidad es que mi única superviviente regurgitó estertores de vida; eso sí, oportunamente rodeada por las cámaras. Pero algunos pensaban que había pagado un tributo terrible por su vida. Y lo que habrá costado, por favor, pensemos sólo en términos económicos; salvar a esta adolescente, para que luego su padre se dedique a pegar la oreja al teléfono de su antiguo buzón de voz, para escuchar la preciosa voz que su hijita muy probablemente no recuperará y que declare: ‘la primera vez que la sacamos del hospital la llevamos en silla de ruedas. Está feo decirlo pero era un caso perdido’. ¡Qué gordo me cae este padre! Y me cae tan gordo, que le prohibo hasta salir ”en la foto triunfal”. Aunque la mother, que todo hay que decirlo, no me ha convencido mucho más…

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Jeanna Giese

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Se refería a que su dulce niña era o parecía ahora una paralítica cerebral

‘No cordenaba ningún movimiento. Estaba condenada a una silla de ruedas. Y apenas hablaba. La llevamos a casa. La sentamos en el sofá e intentamos pensar lo que íbamos a hacer. Pero en seguida comenzó a gatear y al poco tiempo ya daba sus primeros pasos. Daba pasitos como hacen los bebés. Lo que lo hacía soportable era que cada día lograba hacer algo más…. Sonríes, la miras cuando está haciendo algo: cualquier cosa. Gritarte, tener uno de sus ataques de nervios o golpear a su hermano. Cualquier cosa que esté haciendo te da ganas de sonreír… Es como cuando uno mira a su bebé y sabe que su vida ha cambiado’

A los 2 años de ”resucitarla”, Jeanna Giese estaba redescubriendo a los caballos y la montura le devolvió el sentido del equilibrio y la confianza. Jeanna ahora conduce… y los demás no se lo pueden ni creer. Así que me queda bastante claro que si la chica lo consiguió… ha sido por méritos propios. Y ser vencida por una combatiente esforzada, me consuelo pensando, que no es tan malo como podría parecer.

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Jeanna Giese

‘Me pone un poco triste pensar que estaba preparada para jugar al Voley profesional Era algo importante y ahora que no puedo me molesta un poco, no sé . Pero supongo que es algo con lo que hay que aprender a vivir’

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Tengo entendido que Jeanna está pensando en convertirse en veterinario. Y para la familia Gease la pesadilla había terminado. Pero el doctor Willoughby se enfrentaba ahora a otro gran reto; más grande que el de mi derrota, pienso; al reto de tratar de convencer a la comunidad médica, de que la recuperación de Jeanna Giese había sido algo más que una mera casualidad. Willoughby pensó que había inventado una cura pero para probarlo había que repetir el protocolo. Así que decidió publicarlo en Internet, donde cualquier médico con arrestos … podía utilizarlo

‘ Colgué el protocolo en la Red porque pensamos que esto se puede repetir y se trata de una de las peores enfermedades del mundo. Sólo necesitamos uno o dos pacientes más para comprobar este tratamiento’

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Bien, fue divertido asistir a aquella sesuda Conferencia Internacional, en la que Willoughby iba a comunicarles a los expertos en la materia, de todo el mundo, sus avances. Luchar por defender su teoría ante doctores, por completo, reticentes; y la mayoría, supongo que, presionados por sus organismos: hospitales, compañías de seguros… Vamos a ver, ¿sinceramente yo soy su problema? ¿Qué importa que mueran de promedio 100.000 personas cada año… si el 99’9 % lo hacen en los países que no importan? Los médicos de Filipinas consideraron este protocolo una esperanza, en un mundo en el que antes no había ninguna. Pero trasladar los equipos desde los E.E.U.U. Luego que el protocolo sea un éxito, y se salven 100.000 indigentes más al año. ¿Para qué? ¿Para luego tener que hacerse cargo de ellos, de esos hombres, mujeres y niños de los suburbios de la pobreza? ¿y del tratamiento larguísimo de fisioterapia y de la enseñanza, de todo, porque el letargo obligado les equipara a cerebros de bebé? No, definitivamente y pese al optimismo inicial de Willoghby, el mundo, tal como está montado, no me haría la puñeta.

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Scholand

‘Creo que el protocolo es brillante. Nadie había considerado un tratamiento de la rabia que dejara que el sistema inmunológico despertara, hiciera su trabajo y se encargara de la infección. Eso es lo que se supone que hace el sistema inmunológico. Y resulta que el doctor Willoughby y su grupo han desarrollado este protocolo que funciona de verdad. Bueno quizá no al cien por cien. Pero con que sea al 50 por ciento me lo quedo. Un enfermo vive y otro muere. Si puedo ofrecer algo de esperanza voy a hacerlo’

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Pero esto lo dice alguien como Stephen Scholand, los idealistas, ya se sabe, que se pasa su mes de vacaciones trabajando como médico voluntario en Manila. Sin un gran presupuesto que le apoye tiene pocas posibilidad de salvar a un segundo enfermo…

Y de pronto, se abre un frente inesperado y me echo a temblar. En Tailandia uno de los detractores de Willoghby durante la Conferencia Internacional, el doctor Hemachuda, que declara frente a las cámaras de televisión no creer demasiado en el tratamiento… ¿Pero sin ”fe” en lo que se realiza es posible que algo salga medianamente bien?

La segunda persona, el llamado paciente B. llega a Bangkok en busca de dinero para pagar su boda. Adopta un cachorro callejero y éste le muerde. Hay que recordar que ya cité su caso anteriormente…

Antes de inducirle el coma habló con sus hermanas y con su madre durante unos cinco o diez minutos y se dio cuenta de que iba a morir’ -comenta Hemachuda

Una vez que el doctor Hemachuda le sumió en el profundo coma (Willoughby piensa que en ningún momento se utilizaron las mismas dosis prescritas por él y de ahí el fallo, lo cual me parece muy posible), empezaron a comprobar su líquido raquídeo para ver si contenía anticuerpos; el de Jeanna los producía desde el primer día. Pero no había indicios de ningun anticuerpo.

Se sabía que si este segundo enfermo me sobrevivía… eso confirmaría el éxito del protocolo…

Al sèptimo día el corazón del paciente B. se paró, y todos los interesados en ese aborto del progreso descansamos.

‘No recomendaré la aplicación del protocolo hasta que sepamos exactamente que ha ocurrido. Esta técnica podría reservarse únicamente en el caso de que los anticuerpos aparezcan desde el primer día y se aprecien desde el primer momento de la enfermedad’ – fue la declaración de Hemachuda

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No sé. Se rumorean tantas cosas… que sí la rabia contraída por la mordedura o la saliva del perro es más letal que la del murcielago, que si la mordedura humana es la más peligrosa… En fin. Estoy tranquila. Mientras la pena de muerte aún sobrevive, impensablemente, en algunas democracias, mis infectados son sedados, atados y enloquecen, soportando una de las muertes más indignas y dolorosas. El asunto de la ejecución humanitaria (la eutanasia) no está moralmente bien visto. Y ya que no es viable económicamente invertir en la curación.. a alguien podría ocurrírsele sugerir esta otra alternativa pero ya se sabe… ¿o tú nunca te lo habías planteado?

‘Cuando uno ve a los enfermos, el sufrimiento de las familias, ¿cómo se puede tirar la toalla. Estamos hablando de un puñado de intentos. Es dificil que un gran descubrimiento salga bien a la primera. Porque no abandonar después de probarlo bien. No creo que se hayan realizado todas las pruebas necesarias para poder decir, no funciona olvidémoslo; volver al tratamiento tradicional. Dejarles morir en paz. Jeanna tuvo una oportunidad y le salvaron la vida, qué pasa con los demás enfermos. ¿No deberíamos tratar de salvarles a ellos también?’

– Stephen Scholand

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ALGUNOS DATOS ACTUALES ACERCA DE LA RABIA:

La rabia estaba prácticamente olvidada en el mundo occidental pero últimamente se está asistiendo a su dramática reaparición. La rabia ha alcanzado cotas de epidemia entre la población salvaje de animales. Cada dos minutos, en E.E.U.U. alguien entra en contacto con un murciélago, una mofeta, o un mapache infectados. En este país, los científicos estudian ahora, y hacen un seguimiento de una reforzada y nueva cepa del virus en la población de murcielagos. En Europa sólo Suecia y Noruega están libres de la rabia. En el 2002 un hombre murió en Escocia por la mordedura de un murciélago infectado.

En Manila, en el San Lázaro, se atiende del orden de 300 o 400 afectados diarios. Las calles abarrotadas y las barriadas atestadas, en la estación de las lluvias, son un estupendo caldo de cultivo porque están llenas de perros callejeros. Las mordeduras en la cabeza y en el cuello representan un peligro aún mayor.

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8 Respuestas a “El protocolo de Milwaukee o el caso de Jeanna Giese

  1. COMENTARIOS QUE SE DEJARON EN CRIATURAS MIENTRAS ESTUVO ESTE ARTÍCULO ALLÍ.

    4 comentarios a “El protocolo de Milwaukee o el caso de Jeanna Giese”

    1. DAMARIS HEREDIA dijo:
    Octubre 2, 2007 en 9:17 pm e

    BUENAS TARDES: ACTUALMENTE TENEMOS UN CASO DE RABIA HUMANA DIAGNOSTICADO POR IFD EN LCR, TRANSMITIDI POSIBLEMENTE POR CONTACTO CON SALIVA DE UN PACIENTE CON RABIA EL CUAL FUE AGREDIDO POR UN MURCIELAGO. QUISIERAMOS PODER SER ASESORADOS POR EXPERTOS EN EL PROTOCOLO PORQUE LA ESPOSA DE EL PACIENTE YA FALLECIO Y SI NO LO INTENTAMOS POR LO MENOS… PUES VA A MORIR TAMBIEN. EN ESPERA DE AYUDA.
    GRACIAS

    __________________________
    __________________________________

    Mire usted, Damaris Heredia, el doctor que atendió a esta chica que se salvó es el doctor Willoughby. Y le encontrará en esta dirección:
    http://doctor.mcw.edu/provider.php?2827
    Y su email personal es el siguiente o eso creo: rwilloug@jhmi.edu
    Póngase en contacto rápidamente con él y por favor, con cualquier cosa que sea… recuerde avisarnos para poder informar a otras personas que como usted den con este caso gracias a la red.
    Saludos y gracias a usted.

    2. kasandra dijo:
    Octubre 2, 2007 en 9:54 pm e

    Le hemos enviado este comentario, donde figura el mail de usted, al doctor en cuestión. Espero que se solucione algo. A ver si hay suerte.

    3. kasandra dijo:
    Octubre 2, 2007 en 10:03 pm e

    Por si le sirve el protocolo Milwaukee está enlazado en este artículo. Donde dice :

    *coma tan profundo.

    4. marlen rodriguez dijo:
    Abril 12, 2008 en 4:39 pm e

    hola, aqui en Cali hoy 12 de abril-2008 tenemos varios casos de niños mordidos por un gato que a su vez fue mordido por un murcielago, murieron dos niños, otros tres estan en tratmiento, pero uno fue inducido al como (tratamiento de milweeke)y gracias a Dios hace 2 dias desperto y tenemos la esperanza segun se observa que se va a salvar…. esperamos sus comentarios.

    ____________________
    _____________________


    Yo le escribí al doctor una vez y él no me reflejó ningún comentario. Ahora bien. Si es cierto lo que me cuenta… se alegraría mi corazón. El tema me pareció interesante y me molesté en depositar más información en Red. Lo vi en un documental… hasta ahí llego señora o señorita. Mäs no puedo ni puede hacer.

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