A ti.

.

.

Soy inexpugnable. Estoy protegida por cincuenta o un ciento de ventanas que se abren al horizonte. Soy el laberinto mismo.

.

Por eso aunque leyeras todos los secretos del útero, un pasillo, te lo perdonaría. Y eso es caridad. Pero no tendrías derecho. Pero si fuera capaz de comprenderlo, eso sería compasión, que fue lo que le sucedió a Tomás con Teresa, con aquellas cartas que leyó… Pero yo no soy Teresa, nunca lo he sido, y Sin compasión, en mi caso no hay amor. Y nunca, nunca nunca me compadezco. Soy como Tomás. A no ser que no lo pueda evitar. Busco lo inevitable, ¿qué pensabas que buscaba? No tengo vanidad. ¿Recuerdas el cesto de mimbre? Me gusta tu amor por otra, ¿y qué? Me parece admirable. ¿Tan pocas mujeres agradecidas has conocido?

.

Tú no eres el Camino, hablas del Camino, como si hubieras sido del Camino…puedo amarlo pero lo que yo busco arrancar… sé de sobra que sólo me lo arranca el Camino… el Camino no eres tú pero no dejes de hablar nunca del Camino, por favor .~)

.

.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s