iii. Y todo lo que supe aquella larga madrugada, fue que no sabía como hacer más veloz el Tiempo… Quería que volara… pero las horas se negaban a morir…

.

.


`… y una honda ciudad ciega/
de hombres que no te vieron…//’

– JORGE LUIS BORGES –

.

.

.

Lapidas del cementerio de Santo Domingo de Bonaval

*Links: Cementerio del Convento de Santo Domingo de Bonaval

Santiago de Compostela (A Coruña)

© R. Blanco

.

.

Anuncios

9 Respuestas a “iii. Y todo lo que supe aquella larga madrugada, fue que no sabía como hacer más veloz el Tiempo… Quería que volara… pero las horas se negaban a morir…

  1. SÁBADOS

    Afuera hay un ocaso, alhaja oscura
    engastada en el tiempo,
    y una honda ciudad ciega
    de hombres que no te vieron.
    la tarde calla o canta.
    Alguien descrucifica los anhelos
    clavados en el piano.
    Siempre, la multitud de tu hermosura.

    A despecho de tu desamor
    tu hermosura
    prodiga su milagro por el tiempo.
    Está en ti la ventura
    como la primavera en el hoja nueva.
    Ya casi no soy nadie,
    soy tan sólo ese anhelo
    que se pierde en la tarde.
    En ti está la delicia
    como está la crueldad en las espadas.

    JORGE LUIS BORGES

  2. ¿A dónde vas cantando,
    el peregrino,
    cantando en lengua extraña
    por la montaña?
    Voy a la piedra madre
    y al agua meiga
    y al ángel avutarda
    que ya no aguarda.

    El Santiaguero.
    Gerardo Diego (1896 – 1997)

  3. Lugo, las murallas. En Lugo por segunda vez. Allí un obispo nos impartió la bendición. Hicimos una despedida hacia los autobuses. En dirección a ¿Mirallos? Subimos aquellas escaleras. Atravesamos el puente… Y había unos prados. Ahí fue que esperábamos por los suministros para comenzar a caminar y le vi a él. Se alejaron juntos por el Camino… Y echamos a andar. Y ya no recuerdo más de ese día. Hasta que llegamos al Hotel. En el Hotel sí, todo. Peregrinando todos esos días y sólo le veré… al llegar a Santiago. Me había caído. Había olvidado que me había caído. Y tenía la rodilla… Ella le decía que no viniera. O quedaban fuera pero yo no lo veía. Sólo el día de su cumpleaños. Conservo su sonrisa. A ellas las recorté y un día se la envié a él. Pero en realidad no era a él.

  4. Cuando llegué la otra vez al final del Camino, en realidad desde la primera etapa, tuve allí en Santiago, en el paseo del que luego hablarán en libro Trece Campanadas, una Sensación… Cómo la recuerdo. Era el año creo que 2004. La revelación de trece campanadas, me llegó en la jornada sexta. Vino de manos de una mujer viuda. Llegamos a Santiago. Estamos delante de la catedral y ella me regala una brujita… Fue una sorpresa. Aquí tengo la brujita. Y en ese momento me habló de un libro: Trece Campanadas de Suso de Toro. Tienes que leerlo. le prometí que lo leería. Se me olvidó y no… sigo más abajo.

  5. Total que llega mi cumplenombres y recibo un mensaje de esta mujer… Nosotras íbamos a volver a vernos. Incluso pensaba hacer el Camino con ella. Era un mensaje bonito de reencuentro. Nos habíamos hecho muy amigas. Desde Burgos. Mi primer viaje. En el que coincidimos. Yo iba de monitora a unos campeonatos nacionales de discapacitados, de natación… Vale, el mensaje me hace acordarme del libro… Busco el libro por la Red. y qué ocurre, doy con un artículo. Me encanta lo que escribe el tipo… Miro su foto. Bueno él no me gusta mucho pero… es que me apasiona lo que me cuenta y como… Me voy de viaje. Esa misma gente, el reencuentro… Horror!!!! En ese viaje se va a romper mi amistad. Vengo deshecha. Sin ganas de nada. Irreconocible. Pero lo primero que hago es visitar un diario donde yo escribía. Era de otra pero allí me salía hablar… en ninguna parte no. Y me pongo a seguir a un tío. Yo sin saber que este tío era el mismo de aquel artículo del libro. Meses más tarde acabamos conociéndonos…

  6. Primeras preguntas:

    – Cuando cerraste la puerta…

    – Cuando comenzaste a bajar la calle…

    – Cuando preparaste el baúl. Sí, dije baúl…

    – Vas por la calle y …

    – Cuando piensas que no vas a llegar ni hasta la parada del autobús.

    – ¿Cuántas horas habías dormido?

    – ¿Hacía calor y todos habían llegado antes a pesar de saber que habías salido una hora antes?

    – El encuentro con los chicos y los padres, qué ocurre…

    – El autobús, dentro, quién iba dentro. No estaba vacío, qué sientes entonces…

    – Te sientas en el suelo, por qué…

    – Tan oscuro estaba la carretera…

    – Hablaste con el conductor de autobús… ¿te acuerdas?

    Primera parada después de que vosotros montais, ¿quién sube y qué sientes?

    Dónde se hace la siguiente parada… qué te dan, qué bebes, el columpio…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s