De Saint Jean Pied de Port a Roncesvalles (SUSO DE TORO)

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Aunque hay peregrinos que empiezan en Le Puy, la mayoría lo hacen en Saint Jean Pied de Port, que es un pueblo vasco francés de frontera pero claramente francés, es decir, convencional y bonito, o convencionalmente bonito.

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Este artículo del escritor… ha sido cedido íntegro a la bitácora:

EL ESPÍRITU DEL CHEMIN

… donde podrás encontrarlo

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De las ofensas, del pulpo á feira, de la decepción justificada y las diferencias entre hospitaleros en el Camino de Santiago

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Salimos de Palas de Rei y aún leemos en una puerta un cartel gastado de ‘Festival Rock do Camiño’, hay para todos.

Antes de llegar a Leboreiro aparecen ostensiblemente los cultivos de eucaliptus que han invadido todo el norte y el occidente de Galicia. El Camino aquí es un tramo de una vieja vía romana y luego medieval. Cerca de la pequeña y antigua iglesia parroquial, en la fachada de un antiguo hospital de peregrinos, un letrero en hierro, ‘Ruta xubilea’. Tendrá sus veintialgo años, cuando aún no había una denominación de marca, a caballo entre la ruta espiritual y la cultural y la vía de peregrinación tutelada por la iglesia de Roma. Salimos por un puente pequeño y muy hermoso.

En el Ayuntamiento de Melide en medio del Camino han construido un polígono industrial, de modo que aquí los peregrinos deben atravesar por las traseras y las fachadas de naves industriales. Sin comentarios. Quizá lo peor sea que a un lado han levantado una especie de menhir con una placa de bronce a mayor gloria de si mismos una orden fantasma, los llamados Caballeros y Damas del Camino de Santiago. En la placa figuran el ‘Consejo de la Orden’ y las ‘damas y caballeros’, en cabeza está el alcalde de la localidad y numerosos cargos públicos del partido actualmente gobernante en Galicia. Una caricatura esperpéntica de lo que fueron las órdenes de caballerías y el interés por el Camino.

Junto a este fatuo monumento está otro más pequeño a Miguel Ángel Blanco Garrido, el concejal del PP del pueblo de Ermua asesinado por ETA que conmovió al País Vasco y a España entera. Detrás crece uno de los arbolitos que han plantado a la orilla de este tramo y en su tronco la gente al pasar ató bolsas de plástico de colores, cuerdas, papeles… en memoria del joven. Nuevos mitos, nuevos ritos. Sin embargo, vista la mezquindad contigua, uno no puede dejar de pensar también en lo que habrá de explotación política de los buenos sentimientos de las personas.

Sobre una piedra y bajo unos árboles un montón de papeles de propaganda de un hospedaje en Santiago que anuncia su cercanía a la catedral y su almacenaje de bicicletas gratis. Al entrar en el puente de Furelos, puente bien bonito, leo por dentro de una flecha amarilla: ‘Animo. Km. 52,3’.

A la entrada de Melide, una villa verdaderamente interesante y plenamente jacobea, unos peregrinos están sentados en una terraza de mesas de plástico amarillas. Nosotros, que reconocemos mejor los signos del país, nos paramos por indicación de nuestro estómago al llamado de una caldera de cobre donde se cuece el pulpo. A la derecha está Santa María con unas estupendas pinturas murales, pero ahora está cerrada, así que cruzamos la carretera al bajo del edificio, un modesto templo profano, donde ofrecen pulpo y carne con patatas. Es de estilo gallego moderno, o sea ladrillo al aire o cemento, los asientos y las mesas son bancos de madera comos de los puestos al aire libre.

Encargamos unas raciones y le preguntamos al camarero, un hombre no muy guapo con risa algo canalla, si los peregrinos comen pulpo y nos contesta que desde las doce y media llevan despachando pulpo a los peregrinos. Repaso el comedor y sólo veo una pareja de coloridos ciclistas entre el paisanaje. ¿Y traen dinero para pagar? Se ríe, ‘aquí como todos, desde las minas de Kentucky y al sol de California’.

Mientras comemos el pulpo y el pan y bebemos vino tinto, el camarero deambula de mesa en mesa cantando con voz de cuervo como un crooner bronco. Ahora hace gestos obscenos riendo delante de una mesa con varios hombres y mujeres. Este es un restaurante con atracciones. El alma dionisíaca de mi tierra. Un paisano mayor en la mesa de enfrente como el pulpo acompañándolo con una Fanta, le habrá quitado el vino el médico.

Al pagar vemos que tienen a disposición del peregrino un cuño, nos cuñamos las libretas con el emblema de la pulpería.

En el centro de la villa está el edificio que fue hospital de peregrinos, su iglesia es hoy parroquial. La encontramos adornada para la fiesta de San Pedro con una gran guirnalda de alambre y bombillas de colores que representa la tiara de San Pedro. Muy cerca un bajo en rehabilitación donde anuncian la próxima apertura del museo etnográfico Tierra de Melide.

Saliendo entre altos eucaliptus y algún bonito paso de piedras, pasales, sobre el río, encontramos a una expedición de boy scouts, muchachos y muchachas de entre doce y catorce años al cuidado de algunos adultos. Son italianos, de Verona nuevamente. Unos colombianos que estudian en Barcelona han hecho un alto para llamar desde una cabina en esta pequeña aldea. Las nacionalidades se encuentran a lo largo de todo el Camino.

Llegamos a Ribadiso, uno de los mejores y mejor rehabilitados albergues y en uno de los lugares más agradables, al lado de un río muy apto para refrescase. Atravesamos un puente donde una mujer mayor sostiene una caña de pescar fuera de temporada y cree ver truchas donde hay piedras. La mujer conversa con una joven peregrina en el lenguaje internacional de los gestos, palabras sueltas y buenas intenciones que da lugar a confusiones, como que esta joven crea que habla con una lugareña común cuando en realidad la señora aparenta algún tipo de extravío.

Un peregrino sentado en el borde de hierba con los pies en el agua del río está en algún lugar dentro de sí, quizá no aquí, quizá no ahora.

Dentro, unos jóvenes vascos están decepcionados por la actitud de la persona encargada, están acostumbrados al trato desinteresado de los hospitaleros fuera de Galicia. Se quejan de que quisieran descansar sobre las camas de los dormitorios para poder seguir luego hasta otro albergue, la persona encargada les dice que si no se anotan a dormir en éste no les abre porque luego tiene que volver a recoger todo para los que vengan a dormir. Uno entiende el choque de estos jóvenes que han tratado antes con hospitaleros voluntarios con la cultura más funcionarial de estas personas que actúan como las encargadas y empleadas que son. Sin embargo tampoco deja de ver la razón que tiene la encargada; al fin y al cabo, lo que les arguye es cierto y hoy es un día soleado, hay sombras y la hierba está blanda y amable. Además, el albergue como todos en Galicia es gratuito.

Por otro lado hay el factor de embrutecimiento que ha sido el Xacobeo, que fue cuando se abrieron estos albergues y cuando aprendieron su trabajo estas personas. Los jóvenes se quejan de que en la cocina, inmaculada, no hay cacharros, la respuesta es que se inaguró con todo tipo de platos y cacerolas y se lo llevaron todo.

Sale la llamada de un teléfono móvil desde la mochila de una bicicleta arrimada a un muro, nadie se acerca.

En el tablón hay propaganda de cafeterías de la cercana villa de Arzúa y una gran foto de una joven desaparecida el 25 de junio en un pueblo castellano.

Dos jóvenes ciclistas con maillots y aditamentos de colores chillones descansan estirados en la hierba, comentan entre ellos las dificultades técnicas de la jornada, las cuestas, los repechos, el firme, las velocidades que han hecho… En su conversación no salen los lugares que han atravesado. Me reafirma en que la bicicleta no permite vivir adecuadamente el Camino, Eso sí, es mucho más rápida; más rápido aún es el automóvil.

En Arzúa los bares anuncian sus menús con la figura del Pelegrín. A la salida de la villa, una gran piedra y placa de bronce a un cura que murió allí peregrinando. En una vereda, unos hombres con material y un coche entregados por la Consellería de Turismo de la Xunta cortan hierbas y zarzas que quieren arañar al peregrino.

En un prado al lado del Camino sin casas cerca, una rulotte, mesas y sillas de plástico donde dos muchachas despachan bebidas al peregrino sediento. Es frecuente esta modestísima industria que nace silvestre como las setas.

Junto al cierre de una finca una cruz hecha con hierros soldados conmemora algo, una memoria particular que no podemos conocer; seguramente alguien vendrá alguna vez a traer flores a estos hierros en memoria de una persona que ha muerto aquí. Detrás del cierre un cabrón grande y con chiva estupenda nos observa con esa mirada inquietante. Un azor da vueltas en el cielo. Lo santo y lo demoníaco parecen convivir muy cerca del Camino.

Nos estamos acercando a Santiago y han desaparecido las flechas amarillas, paradójicamente es cuando más fácil es perderse.

Compostela está ahí delante, no se ve, se le sabe bajo esta misma luz del atardecer; el peregrino siente físicamente su presencia que lo atrae, por eso en la última etapa los peregrinos corren más, hasta hacerse daño. Es hora de buscar hospedaje. Mañana los peregrinos saldrán más temprano que nunca, a las cuatro, a las cinco de la mañana, para entrar en Compostela a tiempo de estar a la misa de doce, la misa del Peregrino. Hoy están nerviosos y hablan poco; dan vueltas callados alrededor de los refugios de Arzúa, Santa Irene, de Arca, están pensando en mañana.

‘LA FLECHA AMARILLA’ (1998)

SUSO DE TORO

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Esta entrada ha sido enlazada a las siguientes:

♦ (29) Etapa vigesimonovena: PALAS DE REI RIBADISO (Camino Francés a Santiago)

♦ (30) Etapa trigésima: RIBADISO ARCA DO PINO (Camino Francés a Santiago)

(6) Etapa sexta: ESTELLA – LOS ARCOS (Camino Francés a Santiago)

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Villamayor de Monjard�n de camino a los Arcos

Villamayor de Monjardín de Camino a los Arcos

(Caroline Mathieson)

* Una nueva etapa por la Navarra Riojana, en la que los viñedos, el cereal y el olivo siempre están presentes. Desde Villamayor de Monjardín hasta los Arcos, se recorren 12 km sin encontrar ninguna población a nuestro paso.

‘Guía práctica del peregrino’

JOSE MARÍA ANGUITA JAÉN

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Por las calles Rúa, San Nicolás y Camino de Logroño, nuestra ruta sale a la N-111 y, a la altura de la segunda gasolinera, por el Camino de Ayegui, parte de Estella por la derecha (entre naves). Ya en Ayegui:

A) Hay que cruzar la carretera si se quiere hacer un pequeño desvío para visitar el monasterio de Nuestra Señora la Real de Irache. El Montejurra se yergue a la espalda del Monasterio. Se pasa junto a la <<Fuente del Vino>> de unas bodegas y, tras visitar el monasterio, se cruza por los jardines antes de regresar a la N-111, para atravesarla de nuevo.

B) Se continúa junto a la N-111. A la altura de una instalación hotelera, se reúnen las dos rutas para tomar la dirección hacia Azqueta.

Después de un túnel bajo la variante, la senda se adentra en un encinar, tras el cual se avanza entre campos de labor y por un pequeño pinar hacia la colina sobre la que se asienta Azqueta (km 5). Al descender allí, se pasa junto a una explotación ganadera, y un pequeño arroyo. Y entre viñedos y cereal, con la colina de Monjardín a la vista, el Camino se acerca a la <<Fuente de los Moros>> (aljibe medieval), que precede a Villamayor de Monjardín. De la localidad se parte por una pista, hacia las bodegas, pero antes de desembocar en ellas, se toma un camino flanqueado por nogales que discurre entre viñedos y se cruza la carretera comarcal. A partir de aquí y durante 12 km el Camino se prosigue por una pista de concentración, surcando un terreno ondulado, por un paisaje de viñedos, olivos y cereales, y bordeando lomas pobladas de pinos.

Se cruzan varios barrancos, junto a los que crece el tamarindo. A partir del km 18,5, aparece de frente la alargada elevación de los Cogoticos de la Raicilla, a la que se asciende para atravesar por un collado (Portillo de cabras). En el descenso vemos nuestra meta, Los Arcos, la que se llega 1 km después.

*NOTA PARA CICLISTAS

Si no hay lluvia y el trazado no está embarrado, es una etapa viable. De todas formas, la N-111 comunica Estella con Los Arcos.

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Estella  a Los Arcos

*enlace web: CAFÉ COKE, donde puedes estudiar esta etapa y sus correlaciones con las casillas del Juego de la Oca.

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EXPERIENCIAS PEREGRINAS

1. En PEREGRINATIO de MATILDE ASENSI

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Peregrinatio de Matilde Asensi

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Tras esto, seguid en paz vuestro camino y que no os hagan sufrir demasiado los fuertes vientos que azotan casi siempre esta comarca, de manera que podáis cruzar en breve tiempo Ayegui, Azqueta, Monjardín, Urbiola y Los Arcos, notable ciudad que alberga un lazareto para leprosos que disfruta de gran fama incluso más allá de las fronteras navarras. No ha mucho, un freiré de la mesnada a mi cargo me ha contado que el nuevo clérigo de la parroquia de Santa María de Los Arcos se pasa el día entero tocando la campana del cimborrio para orientar a los peregrinos que se acercan, ya que, y esto sí lo recuerdo bien, no es fácil divisar el pueblo en lontananza porque lo encubre una colina. Me pregunto cuánto tiempo resistirá la infortunada población de Los Arcos semejante martirio antes de despellejar al cura y colgarlo por los pies de la campana.

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4. vCirauqui a Los Arcos (31 km)

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Diario de un peregrino descalzo

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De nuevo a la carga antes del amanecer. Los bancos estechos y duros no nos quitaron el sueño, y el tobillo de Guillermo se ha curado milagrosamente. Dejamos una donación en la caja y la llave en el buzón de la casa parroquial.

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Puente Romano

* Humeao. Org (Camino en imágenes)

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El ruinoso puente Romano a la salida del pueblo resplandece en la luz dorada del sol naciente. Ya no tiene pavimento, y sólo lo usan cabras y peregrinos. Topamos con varios fragmentos de la antigua calzada romana a lo largo de la mañana.

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Cirauqui - Calzada Romana y ella se llama Marta

* Cirauqui, Calzada Romana y ella se llama Marta (por Rodrigo)

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Entramos en Estella a tiempo para almorzar. Hay un alegre mercado semanal en la plaza. Curiosamente está lleno de africanos, tanto comprando como vendiendo, lo que le da un toque exótico. Compramos un melon, una sandia, ciruelas, platanos y manzanas, y nos lo zampamos todo en un pequeño parque al lado. Como no obtuvimos sello en Cirauqui, conseguimos uno en la oficina de turismo.

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Fuente del Vino

*enlace: Humeao.Org (Camino en imágenes)

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Por alguna razon, pasamos la famosa fuente de vino de Irache sin darnos cuenta. No lo lamentamos mucho: el vino al mediodía no me atrae de todos modos, y Guillermo es vegetariano…

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Algo más tarde, descansando a la sombra de un grán arbol solitario, un señor mayor para para charlar. Acaba de hacer el Camino en bici, llegando en sólo nueve días a Santiago. No se lo puede creer que lo hago descalzo, y quiere verme andar sobre la grava. ¡Dios mío – exclama flipado – cuando llegues el obispo tendrá que besarte los pies!

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Fuente de Villamajor

*enlace: Fuente de Villamajor (The Real Pictures Page)

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En la fuente de Villamayor extraigo el primer y unico fragmentito de vidrio que me clavo de todo el viaje. Es tan fino como una aguja, y me saca una sola gota de sangre.

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Camino entre Villamayor y los Arcos

* Camino entre Villamayor y los Arcos (Rodrigo)

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Los ultimos kilometros a los Arcos pasan por un paisaje plano y desnudo sin sombra alguna. El camino esta cubierto de grava y escombros que dificulta el andar con o sin zapatos, y esta que arde mientras el sol nos abrasa. Parece interminable, y agradecemos la sombra de un alminar solitario.

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Es un alivio llegar a la calle porticada del pueblo por fin. Paramos en una tienda para hacer unas compras. Fijate Maripaz – el dueño le dice a una señora que entra – este anda el Camino descalzo. La señora me mira con escepticismo y pide que le muestra la planta del pie, que toca con los dedos. Soy la podologa del pueblo – dice altivamente – he visto muchos pies, y estos son los mas sanos que he visto jamás. Imposible que hagas el Camino descalzo; te has quitado las botas el el albergue y tus pies estan cochinos de andar por la calle – pronuncia. No se que contestar, no sé ni donde esta el albergue. Guillermo se parte de risa.

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El albergue se encuentra a la salida del pueblo, y ya esta completo completo. Nos indican que podemos quedarnos en el polideportivo, al otro lado del pueblo, en la quinta hostia. Cuando llegamos, mis piernas apenas soportan ya mi peso. Guillermo tiene hambre y vuelve al albergue para cocinar unos espagetis. LLeva un plato para mi cuando vuelve. Al oscurecer, el pabellon esta atiborado de bolsas de dormir. Una gruesa capa de polvo cubre el suelo y las tribunas, asi que decidimos dormir fuera.

town, quite a way off. When we arrive, my legs will not carry me much further. Guillermo is hungry and goes back to the hospice to cook some spaghetti. He brings some back for me.

– Diario de un PEREGRINO DESCALZO, Agosto/ 1996 –

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Alfonso Biescas

08.03.04 lunes.

EstellaTorres del Rio (154):

Había decidido levantarme a las 7 para poder ir al lavabo y a la ducha tranquilo ya que el aseo es pequeño y somos unos 30 peregrinos. Pero justo en el momento que salía del saco ha entrado el hospitalero, ha encendido la luz, ha puesto música y ha deseado buenos días a todo el mundo. La verdad es que me ha entrado la risa al ver las caras de sorpresa, sueño y mosqueo de alguno que no está acostumbrado a estas emociones.

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Ha amanecido con sol y la primera lucha, la de encontrar en dónde desayunar, ha empezado. Es que tan temprano es dificil que alguien te haga un café y puedas comer algo para que la energía no te abandone a media etapa.

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Como empiezan a abundar quienes van por el Camino hacia Santiago, decido alargar un poco la etapa y llegarme a Torres del Rio, dejando atrás a la mayoría que terminarán el día en Arcos, con su lío de tres refugios. Busco la paz y por ello rehuyo el gentío.

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Bodegas  de Irache

* enlace: imagen del Camino de Caroline Mathieson

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Caminando de buena mañana, hablando con un amigo, nos hemos despistado y hemos llegado a la Fuente del vino de Irache cuando queríamos ir directamente por Azqueta a saludar a Pablito. Bueno, este error nos ha llevado a cometer otro que nos ha conducido a una maravillosa senda por el bosque y despues por el monte, recuperando el camino tradicional pasado Monjardin. Como el día estaba bonito, nos hemos tumbado allá en donde, protegidos de la fresca brisa, el sol calentaba y hemos descansado de los últimos repechos. El catarro me hace perder el resuello en las cuestas que hoy las había y duras.

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Los arcos imagen del panorama

*enlace: imagen del Camino de Caroline Mathieson

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Después la pista es fácil, serena y serpenteando por el valle te lleva tranquilamente hasta Arcos. Las charcas estaban llenas de ranas que acudían a tomar este sol de primavera tras los duros días de invierno de las últimas semanas. Un refresco alivia los pequeños pesares y anima a caminar lo que queda hasta el final del día con alegría.

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Al pasar por el cementerio de Arcos no puedo evitar anotar la frase que en su puerta dice:

“Yo que fuí lo que tu eres. Tu serás lo que yo soy”

Un clásico inolvidable que tantas veces he encontrado con sus pequeñas variantes en los camposantos.
La llegada a Sansol siempre me ha resultado agradable aunque se haga el último kilómetro por asfalto. Es una carreterita comarcal por la que solo pasean personan sonrientes. Pena que aquellos que no lo sepan, lleguen aquí pensando que ya están en Torres y no sea así, que aún les queda una bajadita y el repecho tradicional de entrada al pueblo.

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¡Qué extraña es la situación, tán próxima, de estas dos villas! ¡ Cuantos encuentros y desencuentros, amores y rencores, habrá producido la cercanía entre ambas! ¡Qué diferentes son! Una ajena al tráfico de peregrinos. Otra inmersa en el Camino con su maravillosa iglesia del Santo Sepulcro y su bellísimo Cristo de cuatro clavos.

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El refugio, privado, está bien y son amables, aunque muchos se quejan de que los wateres sean turcos. En el bar te dan un plato de lentejas maravilloso en un agradable ambiente mientras el frío empaña los cristales, hiela la huella de nuestras botas en el barro.
Y los ronquidos velan nuestros sueños.

– Diario de ALFONSO BIESCAS, Marzo/ 04 –

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7.Lección aprendida

Diario de mirada de agua

EstellaLos Arcos

25 de septiembre de 2004

Salimos de Estella, Carlos me acompaña de la mano hasta las afueras de la ciudad, sabe que estoy haciendo lo incorrecto, que debería quedarme hasta recuperarme los pies, pero me apoya en mi decisión, me transmite su amistad y su confianza en mí. Voy feliz con Cristina, Isaías -todo un maratoniano, tanto en su aspecto físico como en la disposición para caminar-.

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Llegamos a Irache, son como las nueve de la mañana, el monasterio está cerrado, pero hay unas Bodegas que disponen una fuente de agua y otra de vino para los peregrinos… ¡Qué bien sienta beber ese vino por la fuente! Hay varios peregrinos franceses que lo que hacen es vaciar la botella de agua y llenarla del vino, yo también lo haría sino fuera por el peso que eso supone, no pienso llevar peso de más, mis pies no podrían.

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Isaías nos adelanta, lleva un ritmo de 6 km/h, nosotras de 4km/h, eso cuando no paramos entretenidas con las maravillas que se nos van presentando. Caminamos ahora con Javier y José de Salamanca y los Albertos de Miranda de Ebro. Una pandilla muy bien conformada. Los de Salamanca son estudiantes de medicina, Javier es además creador de cuentos, me encanta ir hablando con él, es todo fantasía.

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Al llegar al albergue de Los Arcos, decidimos después de ducharnos y tomar los necesarios cuidados con los pies, recorrer el pueblo y comprar para cenar todos juntos, cocinará Javier su especialidad.

No sólo yo tenía ampollas en los pies, me parecía muy egoista no compartir lo que había aprendido con Carlos en Estella. Así que reuní a todos aquellos que teníamos ampollas en los pies, cada uno nos agenciamos un barreño con agua fría, sal y vinagre y nos pusimos en una terraza durante media hora con los pies en el agua.

Fue muy divertido, nos sacaban fotos los extranjeros extrañados de la estampa… un grupo de cuatro señores mayores, un chico y una chica todos en fila, con los pies en un barreño de agua. Al sol estábamos tan ricamente, contándonos anécdotas y chistes. Se metían un poco con la chica, pero buena soy yo para bromas, rapidamente las devuelvo. Me gustaba el aprecio que nos dabamos.

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Alberto padre es una persona muy observadora y sabe dar lo que necesita cada uno de nosotros. Estoy maravillada con las personas que estoy conociendo. La cena estaba muy rica, un arroz con verduras exquisito, invitamos también a Stanilao, es un italiano muy simpático. Y allí en torno a esa mesa nos reunimos la primera familia que no dejó de acompañarme hasta Burgos: Javi, José, los Albertos de Miranda -padre e hijo-, Stanislao, Cristina y yo. Echaba de menos a Helena. Heloisa, avanzaba a un ritmo mucho más rápido y no coincidimos con ella en el albergue, posiblemente haya encontrado su ritmo y otro grupo.
En Los Arcos, mi quinto día de caminar, cumplía los 103 kilómetros
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– Diario de GUADALUPE, Mirada de agua, Septiembre/ 04 –

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Enlace a todos los artículos de esta temática:

en: EL CAMINO DE SANTIAGO (itinerario que sigue la Vía Láctea)

¿Dónde encontrar más historias e información? Diarios de Peregrinos

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EL DISCAPACITADO Y EL CAMINO

*ENLACE WEB: EL CAMINO DE SANTIAGO PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD

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(1) Etapa primera: SAINT JEAN PIED DE PORT – RONCESVALLES (Camino Francés a Santiago)

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Suponiendo que hayamos hecho noche o día o lo que sea en Saint-Jean-Pied-de-Port partimos hacia Roncesvalles, final de etapa. Aquí vamos a ajustarnos a la información que facilita la Guía práctica del peregrino escrita por José María Anguita Jaén.

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Desde la rue de la Citadelle, el Camino desciende para cruzar el Río Nive y debemos continuar por la rue d’Espagne y salir de las murallas por la Port d’ Espagne…

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El resto de esta entrada puede leerse íntegra en la bitácora:

EL ESPÍRITU DEL CHEMIN

…  a donde ha sido trasladada

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